Los Días Me Piden
Los días me piden laxamente
renovar la rencilla y no enmendar el entuerto.
Ellos tienen mi mismo fundamento irreverente
y son mares de brasas en sus evoluciones.
Me recreo cada vez que me bebo en su cáliz
y me cuento en las más bajas de las categorías.
Acuso y no absuelvo sin importarme un bledo
ya que mi credo es diluirlo todo en la marmita.
Y para guerrear con otros estoy hecho yo
que he sido infiltrado por los más gravísimos y oscuros destellos.
Mi alma está incompleta si no está en batalla
y me gusta golpear a ángeles contrahechos.
renovar la rencilla y no enmendar el entuerto.
Ellos tienen mi mismo fundamento irreverente
y son mares de brasas en sus evoluciones.
Me recreo cada vez que me bebo en su cáliz
y me cuento en las más bajas de las categorías.
Acuso y no absuelvo sin importarme un bledo
ya que mi credo es diluirlo todo en la marmita.
Y para guerrear con otros estoy hecho yo
que he sido infiltrado por los más gravísimos y oscuros destellos.
Mi alma está incompleta si no está en batalla
y me gusta golpear a ángeles contrahechos.
1 comentario
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Muy bueno una grata sorpresa saludos te leere