TusTextos

Poema a Benedetti...

Hola palomita viajera,
que por los aires te elevas,
y ya no te puedo ver,
maldita tu partida,
y bendito testamento nos dejastes,
escrito en hojas de papel,
pensamientos abrumantes,
poesia encantadora,
en tus textos me enseñanstes,
a como volar simplemente leyendo.
OH! paloma que anelo tu alma,
sigues viva en nuestro corazon,
OH! paloma has dejado en nosotros,
la llave maestra, a un mundo encantador,
Hermosa forma de pensar,
lejana y aspera quizas,
pulida por aquellas letras,
conformantes de palabras
y dignas de alabanzas,
y quizas,
digna tu partida de uno y mil poemas,
que refliejen tu grandeza Bendetti,
Paloma vulela, vuela fuerte!!
Ivansitouruguay30 de julio de 2009

3 Comentarios

  • Mejorana

    Es un gran mérito por tu parte dedicarle este poema a Benedetti. Y muy de agradecer.
    Ya te leeré los anteriores poemas y te comentaré más a fondo.
    En este momento no puedo.
    Un abrazo.

    30/07/09 08:07

  • Pringas

    Ni un motivo de crítica amigo, todo lo contrario, es un homenaje que todos deberíamos hacer a ese gran Maestro de las letras.
    Felicitaciones.
    Un abrazo.
    Gastón

    30/07/09 09:07

  • Enlabasilica


    Partiendo de una de las poesías que más me han gustado del poeta, yo también escribí, el aciago día de su fallecimiento, una pequeña y muy modesta elegía. La dejo aquí, por si es de tu interés, aunque procederé a editarla como entrada en mi blog, uniéndome a tu homenaje.

    Un saludo.

    Enlabasílica


    CUANDO ÉRAMOS NIÑOS



    "Cuando éramos niños

    los viejos tenían como treinta,

    un charco era un océano,

    la muerte lisa y llana

    no existía.



    Luego cuando muchachos

    los viejos eran gente de cuarenta,

    un estanque era un océano,

    la muerte solamente

    una palabra.



    Ya cuando nos casamos

    los ancianos estaban en los cincuenta,

    un lago era un océano,

    la muerte era la muerte

    de los otros.



    Ahora veteranos

    ya le dimos alcance a la verdad,

    el océano es por fin el océano,

    pero la muerte empieza a ser

    la nuestra"



    (Mario Benedetti)





    Porque fuimos niños y sólo entendíamos a otros niños; nuestro verbo hablaba en futuro, y chapoteamos en los charcos -nuestro horizonte más cercano-, sin intuir, siquiera, que todo acaba.

    Porque fuimos muchachos, y quisimos entender a los adultos -aunque sólo fuera a ratos-; aprendimos el condicional y el ojalá y tejimos el adelante, que es lo nuestro y nos lanzamos a tragar millas -sólo en piscinas, el horizonte aún cabía en un vaso-, con la ilusión de que teníamos todo el tiempo en las manos.

    Porque maduramos y comprendimos a nuestros mayores; hablamos en presente y abrimos las ventanas a un horizonte sólo limitado por el paisaje, y empezamos a echar de menos a los que ya no estaban a nuestro lado intuyendo que el tiempo si se acaba.

    Porque el tiempo empezó a quedar atrás y el verbo lo aprendimos a conjugar en pasado, porque hablamos de tú a tú con aquel que pudiera estar a nuestro lado y entendimos que el horizonte es ilimitado, y qué sólo se junta con el mar cuando el tiempo se nos es dado y todo, todo, se haya acabado. Porque entendimos que sí, que todo empieza, pero todo acaba.

    Que empiece, para Benedetti, un nuevo tiempo verbal, que se conjugue en el recuerdo.





    Permitidme la osadía, justificada en la admiración que le profeso, de escribir una última estrofa.







    Ahora, ya en el silencio,

    sólo queda el legado de su obra,

    el océano se vistió de paraíso

    y la muerte lo hizo

    eterno

    30/07/09 11:07

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