Un Extranjero...
«Miren: Un extranjero...» Yo los reconocía,
siendo niña, en las calles por su no sé que ausente.
Y era una extraña mezcla de susto y de alegría
pensar que eran distintos al resto de la gente.
Después crecí, soñando, sobre los libros viejos;
corrí, de mapa en mapa, frenéticos azares,
y al despertar, a veces, para viajar más lejos,
inventaba a mi antojo más tierras y más mares.
Entonces yo envidiaba, melancólicamente,
a aquellos que se iban de verdad, en navíos
de gordas chimeneas y casco reluciente,
no en viajes ilusorios como los viajes míos.
Y hoy, que quizás no es tan tarde, y sin tener aun los cabellos grises,
emprendí, como tantos, el viaje verdadero;
y escucho que los niños de remotos países
murmuran al mirarme: «Mirad: Una extranjera...»
siendo niña, en las calles por su no sé que ausente.
Y era una extraña mezcla de susto y de alegría
pensar que eran distintos al resto de la gente.
Después crecí, soñando, sobre los libros viejos;
corrí, de mapa en mapa, frenéticos azares,
y al despertar, a veces, para viajar más lejos,
inventaba a mi antojo más tierras y más mares.
Entonces yo envidiaba, melancólicamente,
a aquellos que se iban de verdad, en navíos
de gordas chimeneas y casco reluciente,
no en viajes ilusorios como los viajes míos.
Y hoy, que quizás no es tan tarde, y sin tener aun los cabellos grises,
emprendí, como tantos, el viaje verdadero;
y escucho que los niños de remotos países
murmuran al mirarme: «Mirad: Una extranjera...»
4 comentarios
Zien
10/10/2008 · 16:25
Muy bello amiga Leonora, como todo lo que escribes, un abrazo
Dama
10/10/2008 · 18:05
Me ha gustado mucho la forma de relatar el tema , un saludo Leonora, me impresionas
Mejorana
16/10/2008 · 02:06
Que hermoso poema Leonora.
Tiene sonoridad y armon?a.
Es entre dulce y melanc?lico
De una belleza indescriptible.
Un abrazo.
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Este tipo de situaciones siempre se suelen ver reflejadas con el paso del tiempo en uno mismo, muy buen tema el que tratas, y el relato lo hace ser mejor a?n.
Un saludo.