Nunca Saldré de Ti para Decir Soledad
Nunca saldré de ti para decir soledad.
Tu olor me envuelve hacia las montañas y los bosques.
Siempre naceré del susurro de tu respiración.
Has robado tus ojos al mar.
Tus aislados espejos,
aquellos enigmas de honda extensión,
el abismo donde precipitan&
son ráfagas de luces y sombras,
doblan sus rostros
y dejan su voz en la apertura de mi aliento.
Lo bueno de nosotros es ese refrescarnos las sienes, allí, donde pasa el pensamiento.
Y además,
con todo y a pesar de,
te amo.
Tu olor me envuelve hacia las montañas y los bosques.
Siempre naceré del susurro de tu respiración.
Has robado tus ojos al mar.
Tus aislados espejos,
aquellos enigmas de honda extensión,
el abismo donde precipitan&
son ráfagas de luces y sombras,
doblan sus rostros
y dejan su voz en la apertura de mi aliento.
Lo bueno de nosotros es ese refrescarnos las sienes, allí, donde pasa el pensamiento.
Y además,
con todo y a pesar de,
te amo.
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6 comentarios
Sabina
12/04/2017 · 13:52
Que poema tan sentido, me encanta como escribes.
Polaris
16/04/2017 · 20:04
Como siempre, maravilloso, siempre me llegas al alma.
Pol.
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Se siente bien, ese refrescar las sienes con esos recuerdos que te dicen que no hay soledad cuando el amor fue el protagonista.
Te invito a recuperar la alegría de escribir en tt.
Un abrazo