Encuentro
Ella agita los bordes y se expande
Él interpreta un saludo blanco.
Atenta y deseosa, germina el ansia.
Lo que se admite instinto,
arrima el apogeo.
Una ráfaga de complicidad
vuela la intemperie de tanto tiempo.
Él interpreta un saludo blanco.
Atenta y deseosa, germina el ansia.
Lo que se admite instinto,
arrima el apogeo.
Una ráfaga de complicidad
vuela la intemperie de tanto tiempo.
10 comentarios
Loquillo
20/12/2014 · 00:58
:) Es un bello lugar como principio y final, lugares cálidos, me gusta. Perdón si no se entiende pero asi pensaba. Saludos
Polaris
21/12/2014 · 10:27
Cada día lo haces mejor, uno se queda helado al leerte. Me gustaría poder ser tan breve y al mismo poder decir tantas cosas, expresar tanto sentimiento como tu haces.
Te felicito, es un poema maravilloso.
Pol.
Trm
23/12/2014 · 20:05
Me ha encantado!!
Tantas veces soñando con ese encuentro... que tus palabras emocionan!!
Un beso
Sonoridario
23/12/2014 · 20:23
La poesía tiende sus telas de araña: atrapa o se desliza. El poeta se sabe tejedor, en este equilibrio. Nace el poema. En su brevedad, asimila toda la sensación posible. Es el misterio del arte del tejer palabras. Saludos.
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Una ráfaga de complicidad
Hay tantas cosas que se hacen bajo la complicidad del ser amado. Me ha quedado la emoción a flor de piel.
Un gusto leerte.
Serge.