Otro Punto de Vista
Tengo una paja mental impresionante.
Por una parte, está ella, mi novia, mi chica desde los 15 años, la que un día conocí en la bolera porque no sabía poner el marcador. Una chica increíble, celosa, guapa, buen tipo y me encanta su forma de ver la vida. Pero luego está Lucía. Esa chica que adora la moda, impredecible, aunque se pica con facilidad, pero me encanta su sonrisa y su cara de pan con hoyitos cuando sonríe.
Intento no rallarme, pero hoy cuando he quedado con Lucía y estábamos en el coche disfrutando de la música, riendo y cantando a todo volumen. La estaba observando desde el espejo retrovisor. No podía dejar de mirarla.
Estoy perdiendo el control de la situación. No puedo vivir sin la una ni la otra, pero debo elegir. No soporto la idea de hacerles daño.
¿Y si no consigo elegir?
Por una parte, está ella, mi novia, mi chica desde los 15 años, la que un día conocí en la bolera porque no sabía poner el marcador. Una chica increíble, celosa, guapa, buen tipo y me encanta su forma de ver la vida. Pero luego está Lucía. Esa chica que adora la moda, impredecible, aunque se pica con facilidad, pero me encanta su sonrisa y su cara de pan con hoyitos cuando sonríe.
Intento no rallarme, pero hoy cuando he quedado con Lucía y estábamos en el coche disfrutando de la música, riendo y cantando a todo volumen. La estaba observando desde el espejo retrovisor. No podía dejar de mirarla.
Estoy perdiendo el control de la situación. No puedo vivir sin la una ni la otra, pero debo elegir. No soporto la idea de hacerles daño.
¿Y si no consigo elegir?
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