Versos Libres
Eran las cinco, en madrugada
ni más, ni menos.
El verso llamó a mi puerta
paralizando mi corazón.
Como no quisiera abrirle, entro son avisar.
Haciendo de mi mano exclava suya
y sin dejar tan siquiera un segundo,
un segundo para pensar.
ni más, ni menos.
El verso llamó a mi puerta
paralizando mi corazón.
Como no quisiera abrirle, entro son avisar.
Haciendo de mi mano exclava suya
y sin dejar tan siquiera un segundo,
un segundo para pensar.
0 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.