TusTextos

Los Hilos de Dios Nunca Se Van

Hoy que debo enfrentar esta empinada calle, con mis pies cansados,
Hoy que quiero creer en amigos y libros, en placeres contados,
Hoy que debo salir como un héroe a la arena y alzar mi mirada al horizonte gris.
Hoy que no debo ver demasiado al espejo, por miedo a hallarme solo, estancado, perdiendo.
Hoy que debo aguantar, mientras que el tiempo venga, y a su vez maldecirlo, por no dejarme nada, por convertir en arena todos mis juguetes, que en la nada se pierden, en un ciclo sin fin.
Hoy que tu nombre sabe a un escozor perverso, pequeño pero firme, en el reverso de la piel. Una irónica huella de un delirio suicida, tatuaje temporario de un tonto sin memoria.
Hoy que ya no resisto escuchar tanto canto, al amor, a los hombres, que tan frágiles son. Enseñanzas que animan a abrirse, en un mundo tan lleno de espadas.
Hoy que decido irme, esta vez en silencio, recordando las veces que rogué para nada. Tomar distintos rumbos, luchar contra el impulso, oír a la experiencia y saltear pasos inútiles.
Os212 de julio de 2016

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