La Culpable de Todo
Pero ella tenÃa miedo. Ella no dejó sus sentimientos descubiertos ni un solo segundo. TenÃa miedo de sentir, de enamorarse, de depender de él. TenÃa miedo de verse inmersa en un mundo ocupado por dos personas cogidas eternamente de la mano, tenÃa miedo de que un dÃa ese lazo se rompiera y su mundo no volviera a existir, no sin él. Ese miedo la fue consumiendo y con cada paso que él daba hacia su corazón, ella retrocedÃa y ponÃa obstáculos en su camino. La distancia fue su aliada. Ella se daba cuenta de que él cada vez era más necesario en su vida: necesitaba saber que estaba bien para poder respirar, necesitaba sus besos para sonreÃr, necesitaba oÃr su voz para poder dormir, necesitaba hablar con él para que su dÃa tuviera sentido. Y todo eso le iba dando cada vez más miedo. Y no lo podÃa permitir. Asà que comenzó a quererle más (eso no podÃa evitarlo) pero también a distanciarse más de él. El miedo a que todo acabara la llevó a alejarse. Se protegÃa. Se protegÃa para el momento en el que todo acabara. No querÃa sufrir, no querÃa estar tan involucrada, no querÃa que el dolor fuera insoportable. Lo que no sabÃa era que esa distancia la acercaba cada vez más al adiós.
Él se cansó, se cansó de dar todo sin recibir nada a cambio, de encontrar en ella solamente frialdad, de vivir algún momento mágico e inolvidable (a veces ella bajaba la guardia) y desear que toda su vida fuera asÃ. Por momentos, él sentÃa que ella le querÃa, que estaba totalmente enamorada, pero rápidamente ella volvÃa a encerrarse en sà misma y a mostrarle indiferencia. Se cansó de ser el novio perfecto. Ella misma se cavó su propia tumba. Con sus miedos al fracaso consiguió hacerlo todo fracasar. Lo peor es que no consiguió mitigar el dolor y el sufrimiento. Todo lo contrario, fue aún peor, porque tenÃa la certeza de que ella era la culpable de todo.
Él se cansó, se cansó de dar todo sin recibir nada a cambio, de encontrar en ella solamente frialdad, de vivir algún momento mágico e inolvidable (a veces ella bajaba la guardia) y desear que toda su vida fuera asÃ. Por momentos, él sentÃa que ella le querÃa, que estaba totalmente enamorada, pero rápidamente ella volvÃa a encerrarse en sà misma y a mostrarle indiferencia. Se cansó de ser el novio perfecto. Ella misma se cavó su propia tumba. Con sus miedos al fracaso consiguió hacerlo todo fracasar. Lo peor es que no consiguió mitigar el dolor y el sufrimiento. Todo lo contrario, fue aún peor, porque tenÃa la certeza de que ella era la culpable de todo.
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