Volver a Mirar Con Los Ojos de un Niño
Cómo echo de menos aquella época en la que el dolor era una herida en la rodilla, la mentira una inocente verdad a medias, los secretos la prueba más fiel de amistad y los problemas sólo eran cuestiones matemáticas. Aquella época en la que las carreras se contaban en metros o en segundos y no en créditos, cuando un amigo era un hermano y un hermano un enemigo, cuando las tardes consistÃan en jugar, merendar y jugar, cuando el chocolate era el tesoro más preciado que podÃas conseguir.
Cuánto darÃa por volver a esa época en la que los helados eran más grandes y manchaban más, en la que los adultos eran unas personas raras, que hablaban de cosas raras y se comportaban de forma rara. Aquellos tiempos en los que la felicidad era una forma de vida y no un estado pasajero.
Volver a aquella inocente infancia en la que la magia, la ilusión y la fantasÃa eran lo único real en un mundo pequeño pero lleno de vida.
Cuánto darÃa por volver a esa época en la que los helados eran más grandes y manchaban más, en la que los adultos eran unas personas raras, que hablaban de cosas raras y se comportaban de forma rara. Aquellos tiempos en los que la felicidad era una forma de vida y no un estado pasajero.
Volver a aquella inocente infancia en la que la magia, la ilusión y la fantasÃa eran lo único real en un mundo pequeño pero lleno de vida.
2 comentarios
Gabrielma
24/11/2011 · 20:17
La infancia...¡Qué hermoso su inocencia y cierta libertad!
Abrazos.
Ingresá para dejar un comentario.
" cuando un amigo era un hermano y un hermano un enemigo"...
La nostalgia sentida es la que brilla en tu texto.
Me ha gustado sentir eso.
Saludos muchos!