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Persiguiendo la Verdad: Parte 4

Almorzamos en el comedor de nuestro hotel mientras utilizábamos una laptop prestada con acceso a internet
- Dani eres bueno haciendo amistades
- La recepcionista te hubiese prestado la laptop también
- Si claro
- Es su trabajo ser amable Grace
- Pero ella fue muy amable- dije dándole un codazo y guiñando el ojo
- Qué sucede Grace ¿celosa?
- Cállate- le dije recordando el sentimiento de culpa.
Volvimos a concentrarnos en la investigación y descubrimos que no había forma de entrar ilegalmente ya que las áreas restringidas estaban llenas de cámaras y guardias por doquier; evidentemente el rey y su familia habían viajado pero por su seguridad no se podía saber la fecha de llegada, la familia real Pierre estaba compuesta por el rey Alberto, su esposa Charlene y el pequeño heredero al trono Alexander. Dani algo decepcionado dijo
- Y ahora cómo le diré al rey que es mi padre y que debe ayudar a mi madre
- No pierdas la esperanza, ya hallaremos la forma
- ¿Qué hay de ti Grace?, ¿Ya sabes la dirección de tu padre?
Desvié la mirada nerviosamente y dispuesta a contárselo le dije
- Debo confesarte algo Dani
- ¿No viniste por tu padre y en realidad eres un espía encubierto?
- ¡Dani, basta de bromas, es en serio!
- Está bien Grace, solo dímelo
- No tengo la dirección de mi padre, solo unas cartas escritas por él y además…
La recepcionista se acercó e interrumpiéndonos dijo
- Lo siento pero necesito la laptop
- ¡Oh claro!, gracias por el favor- dijo Dani sonriendo
- Si necesitas otra cosa solo dímelo- dijo correspondiendo la sonrisa y luego se fue; Dani permaneció sonriente y dirigiéndose a mí empezó a hablar
- Grace no me importa cómo sea o dónde esté tu padre, yo solo quería ayudarte a encontrarlo, pero si tú quieres encontrarlo sola está bien.
- Gracias Dani, eres muy bueno- dije decidiendo nuevamente no contárselo para no complicar más las cosas y además porque sabía que no encontraría otra vez el valor para contarle la historia completa.
Pasamos la tarde pensando cómo burlaríamos tanta seguridad y cómo averiguar la llegada de la familia real, pero parecía no haber forma alguna. Finalmente empezó a anochecer y Dani dijo
- Bueno, ya pensamos demasiado; ve a alistarte porque esta noche la cena la invito yo.
- Y ¿a qué se debe eso?
- Celebraremos mi encuentro con mi padre el rey
- Pero si aún no encontramos solución
- No seas negativa, ve y alístate. Nos veremos dentro de media hora ¿está bien?
- Bueno pero ¿a dónde iremos?
- Ya lo verás
Me puse lo mejor que había empacado en mi mochila, y mientras me arreglaba volví a pensar en todo lo que había dejado en Bello monte, tanto cosas materiales como amigos y bellos recuerdos…no podía irme para siempre, algo me impulsaba a volver, aunque fuera solo para poner flores en la tumba de mi madre.
Dani mantuvo en secreto el lugar de la cena y una cuadra antes de llegar al lugar me tapó lo ojos y me guió hasta la entrada
- ¿Ya puedo ver?
- Aún no
- Dani la gente pensará que estamos locos
- Ya te dije que no importa lo que piensen
- Y yo ya te dije que sí
- Cállate…y admira “La mesone”
Retiró sus manos de mis ojos y observaba sonriente mi rostro asombrado; era un lugar simple pero elegante con muchos detalles de madera y colores cálidos. Entramos al lugar y lo que por fuera parecía elegante se hacía cada vez más lujoso. Nos sentamos y yo continuaba asombrada
- Dani cómo encontraste este lugar
- Solo quería mostrarte parte de la belleza de una ciudad
- ¿Y cómo pagarás esto?
- Solo disfruta de la cena
- Gracias Dani, eres un buen amigo
- Grace Grace, aún debes aprender mucho
Su última frase hizo que me sintiera incómoda, fingí no entenderla pero en el fondo sabía lo que significaba, los amigos no te invitaban a lugares lujosos; otra vez por tratar de no complicar las cosas, las cosas no hacían más que complicarse y el sentimiento de culpa aumentaba.
Durante la cena yo deseaba hablar como lo habíamos hecho antes, de viajes, pasatiempos y cosas sin sentido; sin embargo Dani evitaba charlas vanas y se empeñaba en saber más acerca de mí, le comenté de Bello monte, su gente, la vida fuera de la ciudad y demñas pero había algo diferente en él, como si quisiera hablar de un tema específico que yo evitaba a toda costa.
- Estás extraño esta noche Dani
- Prefiero la definición especial o encantador
- Y yo prefiero hablar de otra cosa
- Grace es una pregunta simple, ¿tienes chico o no?
- ¿Y por qué lo quieres saber?
- Solo quiero conocerte más
Sonó su celular y yo respiré aliviada, él cambió la expresión de su cara y haciendo a un lado el celular dijo
- Grace es mi mamá, ¿te molesta si salgo afuera?, hay mucha bulla aquí.
- Claro que no, dile que espero se recupere pronto
- Está bien, no tardaré
Se levantó y se fue; mientras tanto la culpa creció y nuevamente decidí decírselo todo, su madre no podía seguir esperando y yo no sería un obstáculo para su recuperación. Una voz interrumpió mis pensamientos
- Disculpe la molestia señorita, pero el caballero de aquella mesa le manda esto
El mesero me entregó un pedazo de papel con una frase escrita: Buenas noches señorita Leconi. Alcé la mirada y un escalofrío conocido volvió a recorrer mi cuerpo al reconocer el rostro de Eric entre otras personas. Sonreí y él también lo hizo, se levantó y se dirigió hacia mí, la vestimenta y el porte de un caballero estaban intactos como la primera vez que lo ví. Se acercó a mí sonriente con un Hola Grace, besó mi mano delicadamente y me dijo
- Se ve usted muy hermosa esta noche
- Y tú te ves muy solo, ¿qué pasó con lo de “la aislación no es bien vista”?
- Me enseñaste a escuchar mis deseos más que la de los demás
- De nada- dije guiñando un ojo
Sonrió más ampliamente para luego decir
- No cumpliste tu promesa Grace
- ¿Y dónde se supone que te buscaría?
- Ja j aja, que grave descuido de mi parte
- Qué tonto no pedírtelo
- Austin estará feliz de saber que te hallé
Una voz extraña interrumpió nuestra conversación
- Lamento no compartir su felicidad
- ¡Dani!
Eric se levantó, se puso serio y estirando la mano dijo
- Buenas noches Daniel
Dani también serio correspondió el apretón de manos diciendo secamente
- Eric
Yo irrumpí en la evidente tensión creada, mientras ambos tomaban asiento
- Dani ¿puedes creer que olvidé pedirle su número para localizarlos?
- Y entonces ¿cómo nos encontró?
A lo que Eric mirándolo más tranquilo le dijo
- Vine a cenar y fortuitamente el destino volvió a juntarnos
- Qué destino cruel ¿no lo crees?
Era momento de volver a intervenir
- Dani por favor, te dije que nos diéramos oportunidad todos como amigos
- La señorita tiene razón Daniel, basta de prejuicios y comportémonos como caballeros.
Dani no respondió pero su comentario parecía enfurecerlo aún más, Eric continuó
- Cuéntenme, ¿ya visitaron el castillo real?
Dani me echó una mirada acusante
- Grace ¿le dijiste eso también?
- No le dije nada Dani, solo que tenías asuntos en el castillo, eso es todo.
- Está bien Daniel, no debes preocuparte, soy una persona noble y leal
- No necesito tu consentimiento niño rico
- ¡Dani!- dije algo molesta
- Es hora de irnos Grace, la cena ya la pagué anticipadamente- dijo Dani parándose con la mirada fija en Eric; tiró de mi brazo y yo solo me enfurecía más
- ¡Espera Dani!
Eric se paró de inmediato y dijo enérgicamente
- ¿Te está lastimando Grace?
- No, yo solo…dame tu número Eric, así podremos reunirnos.
Dani soltó mi brazo, mientras Eric y yo intercambiábamos números.
- Hasta pronto Grace- dijo besando nuevamente mi mano.
- Adiós
Salí más que de prisa pasando bruscamente al lado de Dani hasta llegar a la calle.
- Grace, espera…por favor no te molestes conmigo
- ¿Acaso crees que debería celebrar tu comportamiento?
- Fue él quien apareció de la nada, arruinando la noche
- ¡Fuiste tú el que la arruinó!
- No fue mi intención tirar fuerte de tu brazo, discúlpame
- No lo entiendo ¿por qué te comportas como un cretino al lado de Eric?
- No soporto a los niños ricos y presumidos
- Ni siquiera lo conoces…si quieres puedes faltar a la reunión pero yo prometí reunirme con ambos y así lo haré.
Nos dijimos nada más y andamos en silencio hasta llegar al hotel, donde Dani volvió a hablar
- Por favor no me odies Grace, yo solo…
- No quiero hablar más de eso Dani, me voy a dormir.
Saqué la llave de la habitación pero en seguida Dani apareció justo detrás de mí diciendo
- No te vayas odiándome Grace
- ¿Qué haces Daniel? ¿Qué es lo que te sucede?- dije volteando dándome cuenta que estábamos muy cerca
- ¿Aún no lo entiendes?, ¿incluso después de lo que pasó esta noche?
- Debo dormir Dani
- Reacciono así porque veo tu interés en Eric y de él hacia ti
- Nosé de qué hablas, me voy a dormir- dije dispuesta a voltear y entrar a mi habitación, pero él en seguida contestó
- Me gustas Grace- dijo y apresuradamente me besó; me tomó tan de sorpresa que sin pensar reaccioné dándole una cachetada y diciendo
- ¡Tonto! ¡Soy tu hermana!- para luego rápidamente voltear y entrar a mi habitación cerrando la puerta de tras mío. La culpa seguía ahí y mi mente me atormentaba con una frase que se repetía: debiste decírselo antes.
La noche se tornó tan larga como podía, el rostro de confusión de Dani se repetía una y otra vez en mi mente así como aquel fugaz beso; sin embargo logré conciliar el sueño.
Al despertar la primera palabra que me vino a la mente fue “Dani”, no sabía cómo enfrentarlo pero era claro que le debía una disculpa. Rápidamente me alisté para luego acudir a su encuentro, toqué varias veces la puerta de su habitación pero nadie abrió o respondió, bajé a buscarlo en recepción y en el restaurante pero no había rastro de él; finalmente la recepcionista me miró y me preguntó
- Disculpe señorita ¿está buscando algo?
- Si, yo…busco a alguien, mi amigo Dani
- ¡Ah! Son ustedes los que pidieron prestado ayer mi laptop ¿verdad?
- Sí exactamente, ¿lo ha visto?
- Hace como media hora estuvo aquí, hablo mal de las mujeres, se disculpó y luego me invitó ir al parque pero no pude ir porque estoy trabajando.
- ¿Cuál parque?
- La verdad nosé, pero hay un parque a unas cuadras de aquí
- ¡El parque del restaurante! Gracias, adiós
Me acordé de aquel parque que teníamos por vista el primer día que llegamos a Cromeldi y salimos a cenar. Al llegar me pregunté cómo encontraría a Dani en un lugar tan amplio, era un sitio relajante, un gran parque con caminos de cemento y lo demás pura vegetación, adornaban sus jardines coníferas mayormente, lo que le daba un olor agradable, cercano al centro los pintorescos bancos de madera aparecían y en uno de ellos un muchacho se encontraba sentado con la mano en su mentón de manera pensativa…Dani.
Me senté a su lado y él se sobresaltó, me miró y dijo
- Mi madre está estable…por si te interesa
Lo había olvidado, la noche de la cena salió a atender la llamada de su madre, me sentí aún más culpable.
- Lamento no haberte preguntado…Eric llegó y me olvidé de todo…
- Grace lamento tirar de tu brazo fuerte y el beso también, pero no lamento nada más.
- Debí decírtelo, pero no encontré el valor, además que no quería perjudicarte ni a ti ni a tu madre
- Pasé toda la noche pensando, al principio pensé que lo habías dicho por Eric y me enfurecí; pero luego caí en cuenta y todo coincidió…las cartas que tú tienes son del rey Alberto II ¿verdad?
- Sí, también es mi padre…lo lamento Dani
- Es todo lo que quería saber, ya lo confirmé así que es hora de irme
Se levantó, caminó unos pasos y giró para decirme
- Adiós Grace
Luego continuó caminando. Corrí detrás de él
- Dani espera
Él no paró y continuó caminando
- Dani déjame ayudarte, ya casi encont…
Paró y mirándome me dijo
- No necesito tu ayuda, necesito alejarme no es fácil para mí ¿comprendes?
Luego siguió su camino. Me quedé parada sin poder asimilar lo que había pasado, no tenía a dónde ir, no tenía la forma de ingresar al castillo real; me sentí completamente sola y solo quería huir del lugar, aquel sentimiento me recordó el momento que mamá murió, quería huir y así lo hice, pero ahora no podía hacer lo mismo, tenía que encontrarme con el rey para ayudar a Dani, era lo menos que podía hacer por él.
La vuelta al hotel se sintió extrañamente solitaria, acudí nuevamente al internet y aún no había noticias de la vuelta del rey, sin embargo descubrí fotos filtradas de un almuerzo de despedida para el rey Alberto, lo que podía significar su retorno a Cromeldi para el día siguiente, o tal vez otro viaje a otro acontecimiento internacional, aun así estaba dispuesta a vigilar el castillo real desde la mañana del día siguiente, seguramente la vuelta a Cromeldi sería motivo de noticia por parte de la prensa. Mi celular sonó y sin fijarme respondí
- ¿Dani?
- No, soy Eric
- Lo siento Eric, me confundí
- ¿Te estoy interrumpiendo en algo? Porque puedo llamar luego
- No, lo de Dani es una larga historia
- ¿Te sientes bien Grace? ¿Pasó algo malo?
- No Eric nada, dime ¿por qué la llamada?
- Austin y yo pensamos en un almuerzo y una agradable charla ¿aceptan la invitación?
- Sí claro, pero Dani no irá, te lo explicaré luego
- Está bien Grace. Dime la dirección de tu hotel así puedo recogerte personalmente.
Se la di y quedamos a las 12 en punto; aunque me dolía lo sucedido con Dani, un nuevo encuentro con Eric no dejaba de emocionarme y ponerme nerviosa al mismo tiempo.
Estuvo muy puntual en la puerta del hotel y vestía un vestido floreado que mamá me regaló en mi cumpleaños número 18, era el único recuerdo que traía de mamá, todo lo demás lo dejé huyendo de nuestra casa. Eric vestís formal, aunque los jeans y la polera de algodón le daban un aspecto más relajado. Bajó elegante de un jeep azul oscuro, sonriente se acercó
- Hola Grace- dijo besando mi mejilla
- Buenas tardes señor Coste. Bonito auto
- No me permiten conducirlo a menudo, pero es mi favorito
- ¿Eso significa que hoy es especial?
- Por supuesto, permítame halagar su belleza el día de hoy
- Por favor Eric, soy Grace, no es necesario tanto protocolo
- De todas maneras debo hacerte saber que estás hermosa
- Gracias- dije sonriendo y algo sonrojada
- ¿Nos vamos?- dijo señalando el auto con una mano y con la otra apoyándola suavemente en mi espalda.
El camino pareció muy corto entre risas y preguntas sin importancia; finalmente llegamos a una enorme construcción de color blanco frente al mar, no sabía qué pensar de aquello por lo que le pregunté
- ¿Es esta tu casa?
- Ja ja ja. No Grace, es el hotel en el que estamos hospedados.
- Es que tiene un aspecto acogedor y hogareño
- Es la razón por la cual la escogemos cada vez que llegamos a Cromeldi
- ¿Ya estuvieron aquí antes?
- Un par de veces
Ingresamos y subimos unas escaleras hasta llegar a la azotea del costado izquierdo del hotel, unas barandas de madera delimitaban la azotea, además de verdes complementos por doquier ya sean pequeños árboles o pequeñas palmeras en macetas rectangulares, a lo lejos el azul del mar y el fuerte celeste del cielo se hacían uno. En medio de la azotea una pintoresca mesa, elegantemente servida; Austin esperaba sentado, al verme se paró y sonriente dijo
- Buenas tardes Grace, bienvenida
- Hola Austin, es bueno verte otra vez
- ¿Y Daniel?
- No pudo venir, tenía otras cosas por hacer
- Lamento escucharlo. Ven siéntate
Eric me ofreció una silla, lo que me recordó a Dani, casi creí verlo guiñándome el ojo.
La comida se veía espléndida, una gran fuente de ensalada fresca le daba color a todo; sin embargo yo me sentía incómoda debido a mi falta de modales, lo cual fue notado por Austin
- Tranquila Grace, no te echaremos solo porque no supiste servirte la ensalada.
Ambos rieron mirándose uno al otro, lo que solo logró ponerme más nerviosa y reír fingidamente. Eric empezó a explicarme el modo de comer, ya que yo no lograba mover un solo dedo, me enseñó la manera de manipular las cosas, el orden de los cubiertos, la servilleta adecuada de cada comida…
- Cuéntanos Grace, ¿de dónde eres?- dijo Austin
- Soy de un pequeño pueblo llamado Bello monte, en una pequeña casa vivíamos mamá y yo.
- ¿Vivían?
- Sí, ella murió hace poco
- Lo siento Grace, mis condolencias
- De ambos- dijo Eric con una mirada serena
Por primera vez después que murió mamá, sentí realmente su ausencia, la extrañaba todo el tiempo pero mi apuro por encontrar a mi padre hizo que el dolor permaneciera adormecido hasta ese momento; en ese instante la imagen de mi padre y yo llorando en la tumba de mamá invadió mi ser.
- Grace, ¿estás bien?- dijo Eric algo preocupado.
- Sí, yo…ya no tengo hambre, lo siento.
- Está bien, puedes comer luego- dijo Austin
- Gracias, mm…¿en qué estaba?
- Podemos hablar de otro tema si gustas
- No, estoy bien. Mamá tenía un negocio de flores allá, incluso las vendía a otros pueblos, todos decían que los tulipanes de Bello monte eran los más grandes incluso los más fraganciosos; Berta y mi mamá tenían un campo para su cultivo, casi siempre me llevaba con ella cuando yo era pequeña.
- ¿Quién es Berta?
- Ella fue la primera en ayudar a mi mamá cuando llegó a Bello monte, me cuidaba de bebé mientras mi mamá salía a trabajar, luego se les ocurrió el negocio con los tulipanes y así compramos nuestra casita.
- Que hermosa historia, ¿no lo crees Eric?
- Eres afortunada Grace
Me pregunto cómo está Berta, no volví ver a nadie después del funeral, ni a mis amigos. Volví al presente y quise dejar de hablar de mí misma.
- ¿Y ustedes, de dónde son?
- Eric es nacido aquí, y yo soy de la capital
- Entonces ¿viven en la capital?
- Sí, allá vivimos todos en una gran casa, mis papás Manuel y Nicole, mis tíos y abuelos.
- ¡Vaya, es una gran familia!
- A veces es un caos
- No exageres Eric, siempre sabemos cómo organizarnos
Ambos me relataron las travesuras de Austin, los viajes de familia, el mal humor de su madre, un padre muy ocupado con su trabajo, y un abuelo despreocupado y divertido, aunque enfermo. Terminamos de almorzar y Austin se dirigió hacia su hermano.
- ¿Eric, ya podemos ir?
- Sí claro, déjame preguntarle a Grace. ¿Te gustaría ir a nadar con nosostros?
- ¿Qué, también hay piscina?
- Y es bastante grande
- Lo siento pero no lo creo, nosé nadar y tampoco tengo un traje de baño
- Pero puedes comprar uno aquí, en el hotel- replicó Austin
Eric al ver mi rostro de desánimo me ayudó
- Ve tú Austin, nosotros te observaremos desde aquí
- Está bien, le mostraré a Grace que seré el próximo campeón de natación
- Vaya, entonces te aplaudiré desde aquí
Austin se dirigió a la piscina más que de prisa, mientras Eric y yo nos apoyamos en las barandas para ver el espectáculo de Austin, quien agitaba las manos antes de zambullirse.
- Mis padres no lo alientan, ellos quieren que sea un hombre de negocios.
- Es una pena, porque es muy bueno
- Grace, si no te molesta, quiero preguntarte qué sucedió con Daniel
- Se fue del hotel en el que estábamos, prefirió hacer sus cosas solo
- ¿Te dejó sola, aun sabiendo que desconoces la ciudad?
- Sí, es que hubo un malentendido
- Discúlpame Grace pero esa actitud no es de caballeros
- No te preocupes Eric, estaré bien
- Si necesitas algo, solo házmelo saber
- No es necesario, además ya me iré de Cromeldi
- ¿Volverás a Bello monte?
- No estoy segura
- ¿No te gustaba la vida que llevabas allá?
- No es eso, yo solo quería conocer la ciudad
- Entonces, qué opinas
- Es bastante diferente de mi pueblo, pero creo que empieza a gustarme… ¡Eso es Austin! ¡Lo estás haciendo genial!
- ¡Ese es mi hermano!... Gracias por el apoyo Grace.
- Se lo merece, es un buen chico y un buen nadador
- Deberías quedarte en la ciudad, te gustará la capital
- Sería genial, pero antes debo hacer algo
- ¿A qué te refieres?
- Debo regresar a Bello monte, al menos para poner flores a la tumba de mi madre. Abandoné mi pueblo en el momento que acabó el entierro de mi madre; sentí que debía irme, lo hice sin pensar.
- Te comprendo, sentí esa necesidad muchas veces
- Aún nosé si quedarme en Bello monte o quedarme aquí
- Déjame convencerte
Sonrió y tomó mi mano delicadamente, me guió hasta salir del hotel completamente y me llevó hasta la playa
- Quítate los zapatos
- Te dije que nosé nadar
- Ja ja ja, confía en mí
Me quité los zapatos y los sostuve en mi mano
- Ahora cierra los ojos
- No entiendo nada Eric, pero te haré caso
Con una mano atajó mi mano derecha y con la otra en mi espalda me guiaba.
- Eric, nosé nadar…tengo miedo
- Confía en mí, nada malo te sucederá
Sentía la arena caliente en mis pies y entre mis dedos, y nos dirigíamos hacia adelante, de pronto sentí el agua fría del mar y me hizo suspirar y sonreír al mismo tiempo.
- Tranquila Grace, no te soltaré
Sentía como las olas iban y venían, la arena se movía entre mis pies, lo que me producía la sensación que el suelo se movía y mis pies se hundían cada vez más. Abrí mis ojos y vi que Eric me observaba sonriente
- ¿Te quedarás?
- Sin presiones Eric
Al mirar hacia abajo el vaivén de las olas me hizo desequilibrar y caí, Eric al tratar de sujetarme cayó también; sentados en el agua nos reímos y empezamos a jugar con el agua mojándonos uno al otro hasta cansarnos. Caímos rendidos en la arena mientras el sol secaba nuestra piel y nuestra ropa, nos sentamos uno junto al otro y empecé la conversación
- Qué sucede señor Coste, ¿se mojó su ropa costosa?
- No me obligue a llenarla de arena señorita Leconi
- No te atreverías
- Ja ja ja, tienes razón no lo haría
- Ya hablamos mucho de mí, dime ¿qué los trae a Cromeldi?
- Austin es mi acompañante y yo vine por asuntos familiares
- No lo entiendo, explícate
- Austin y yo compartimos la misma madre pero no el padre, es la razón que estemos aquí
- Un momento, Austin dijo que él era de la capital y tú de Cromeldi, eso significa que…
- Así es, mi padre reside aquí en Cromeldi
- Vaya, que coincidencia, mi padre también vive aquí
- Estoy confundido, ¿no dijiste que vivías en Bello monte?
- Sí pero la razón por la que vine al principio fue para conocer a mi padre, luego decidí que sería solo turismo
- ¿Por qué lo decidiste así?
- Es una larga historia, pero continúa, sigue contándome sobre tu padre
- Toda la vida mi madre me ocultó a mi verdadero padre, hace unos pocos días me confesó todo y decidí que debía conocerlo, Austin quiso acompañarme y darme su apoyo moral.
- Son muy unidos ¿no?
- Sí, él jamás dejará de ser mi hermanito
- Quisiera tener una hermana también
Sonrió y me abrazó con un brazo, retiró su brazo miró hacia abajo, suspiró y dijo
- Así que aquí estoy, ahora debo dirigirme a primera hora mañana para hacer la cita con el gran rey Alberto II. Deséame suerte.
Un corrientazo recorrió mi cuerpo, sentí nuevamente la necesidad de huir, una mezcla de sentimientos se hizo presente…No puede ser cierto, esto no está pasándome. En seguida me paré
- ¿Qué sucede Grace? ¿Te encuentras bien?
Estaba totalmente sorprendida por lo sucedido, la vida no puede ser tan cruel conmigo, pensé. Lo miré y tenía un rostro de confusión, luego me fui rápidamente de la playa, a lo lejos Eric me gritaba
- ¡Grace, espera!
Me dirigí hasta la autopista para tomar un taxi y no tuve el valor para ver por la ventana si Eric me había alcanzado.
Encerrada en mi habitación me preguntaba del por qué, por qué todo coincidía para arruinar mis planes, otra vez había huido sin decirle nada al respecto, seguro se enfadaría al igual que Dani, en vez de hacer amigos solo me ganaba enemigos, enemigos que resultaron ser mis hermanos; agarré la carta de mi padre la arrugué entre mis manos para tirarla al piso, estaba arrepentida de haber encontrado las cartas, me tumbé en mi cama y las lágrimas brotaron, luego me dormí.
Volví a soñar con mamá acariciando mi cabeza y nuevamente invitándome a entrar a nuestra casita. Al despertar me di cuenta que estaba sola nuevamente, mi presencia solo perjudicaría a mis hermanos, por lo que decidí volver a Bello monte; tal vez ese siempre fue mi lugar y no debí dejar a mi pueblo natal; me dispuse a alistar mi mochila y en eso observé con atención aquel papel arrugado que se encontraba en el piso, lo levanté y lo abrí cuidadosamente
- Lo siento papá
Repasé con mis dedos la frase que inició aquel viaje: Reinado de Alberto II, Cromeldi…y como por arte de magia se me ocurrió la idea
- ¡Pero claro!, lo he tenido todo este tiempo y no me di cuenta que ¡esta es la llave!
En seguida marqué el número de Dani, al fin podría remediar al menos un error. Una voz habló del otro lado
- ¿Grace?
- Dani, tengo que decirte algo importante
- ¿Sucedió algo malo?
- No
- Entonces es mejor que no me digas nada; lo siento Grace pero ya te dije que debo alejarme
- Y lo entiendo Dani, pero tengo la solución
- ¿De qué hablas?
- ¿Recuerdas que te dije sobre las cartas de mi padre el rey Alberto?
- Si…
- ¡Esa es la llave!, es la llave para entrar al castillo real, si lo presentamos como prueba es muy probable que nos consigan una cita con el rey, o incluso que lo veamos en persona
- No losé Grace…
- Por favor Dani, déjame ayudarte, por tu madre
-…está bien
- Bien, creo que el rey regresará mañana
- Sí, lo averigüé y no tiene otro evento al cual ir. Pero ¿cómo entraremos si mañana ningún bus de turismo está funcionando?
- Aún no losé, pero nos vemos a las 7 en las rejas de entrada
- Está bien…gracias
- De nada, nos vemos mañana
- Adiós
No sabía si todo resultaría pero esperaba que sí por la salud de la madre de Daniel. Más tarde recibí una llamada de Eric que decidí no atender.
Romivi12 de julio de 2015

2 Comentarios

  • Indigo

    Veo que eres constante y la historia continúa.
    Y habilidosa; recreas con amenas descripciones los personajes, los diálogos, los lugares.

    12/07/15 08:07

  • Romivi

    gracias por el comentario

    12/07/15 05:07

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