TusTextos

Al Ayer, El Hoy...¿el Futuro?

Madre, tu que nos creaste, tu que nos mimaste y alimentaste, ¿donde has de estar?



Mísera especie que entre su egocentrismo se envuelve, caminas por las calles cubiertas en soledad y destrucción con tu mirada perdida en un horizonte rojizo, que al final de los días se vuelve como un manto de sangre.
Caminas solitaria, intentando encontrar los recuerdos de tus antepasados, bañada en el miedo, cubierta tan solo con el ropaje y calor que has encontrado a tan mísero paso y tan lento caminar.
Escuchas como voces te acosan en lo más profundo de ti, te preguntas cuan grande fue el pecado jamás cometido por el cual un Dios creado por los humanos te ha de castigar en tan desagradable lugar.
Ya te has de acostumbrar a la tortura del día a día (la soledad) , el sentimiento de que alguien te sigue, muy oculto entre los escombros de una antigua ciudad, creadora de la destrucción y el caos que por el resto del continente se ha de esparcir, pero no te habla, solo te intenta alcanzar y acabar, ver tu rostro marcado por el sufrimiento, sin escrúpulo en el Crepúsculo del día final...
La guerra es la impureza humana expresada en la sangre derramada, volviéndose negra, siendo absorbida por una tierra infertil, por una madre ahogada, a la que le han de quitar su fertilidad y la contaminan, la envenenan con cada parte de nuestro ser, ya negro y podrido por el pasar del tiempo, pero ella no ha de envejecer, ha sido fuerte hasta el día de hoy....
Y la buscas, no la encuentras, intentas tomar sus manos y las sientes frías, húmedas ¿qué es ese desagradable olor que desprende su ser?. La creación del ser humano, es la destrucción para la naturaleza que nos rodea. “Hemos de crear un mundo mejor con ello”, cuantas veces lo has de oír y ver salir de esos ojos extasiados en la locura de vivir, y ahora caminas vagabunda, perdida en busca del perdón de ella....Pero la encuentras, demacrada, solitaria, colgando desde su propia creación, por que no has creado con mucho amor y nunca nos castigaste ante nuestro error, simplemente te dejaste masacrar, recibiste los golpes,
todos los golpes,
La sangre de tus hijos, una guerra entre la propia creación... ¿por qué? ¿Para que? Solo caminaste por un sendero con muchos caminos, y nos dejaste elegir el que quisiéramos, y te hemos de matar, cortar en trozos, secar, el sol ahora se esconde en el horizonte y me encuentro frente a ti, sangras la sabia que con la que has de alimentar a todos tus hijos, ahora ellos mueren y nosotros también, tu has de decaer y nosotros contigo, mientras la locura se vuelve poseedora de la noche y la gente, y esta reza sin piedad, por si mismo, ni por sus hijos...
Cuantas palabras me he de tragar frente a ti, el odio que aflora dentro de mi es por tu muerte, tu mueres y nosotros también, tu decaes y nos arrastras al final contigo...
Nos diste los caminos a elegir y ahora que te hemos de matar nos arrastras al comienzo... Presiento que esta será la tan nombrada noche final... Y dormiré entre tus brazos, me acurrucare entre el frío demacrado de tu cuerpo, beberé de ti mientras tu absorbes de mi, hasta fundirnos en un solo ser a la espera de la muerte... Pero se que estoy sola, y al amaneces ya no estarás, desaparecerás y yo junto a ti me iré... y nosotros, y los que están más allá de mi alcance, porque eres la vida que hemos acabado....
Y el cielo se torna de rojo, mientras el sol se esconde en una lejanía infinita.

No lo volveré a ver ¿cierto?.
No volveremos a despertar... ¿Verdad?
Esta será la noche final, mientras en el otro lado el amanecer será lo ultimo que verán, sólo si aun viven y no se han de morir absorbidos por la propia madre que los reclama para poder vivir...
El anochecer, El crepúsculo, El amanecer, La tarde radiante....todo se vuelven recuerdos que ya no verás, ¿no es así?
Sai07 de diciembre de 2009

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