Consejos para Noches de Ventarrón
Si era al amable céfiro a quien esperabas
te salió un huracán como una venganza
Ventarrón odioso que remueve hojas caídas
y antiguas polvaredas,
tirano amargado que todo arremolina
déspota siniestro que todo dispersa
Prepárate:
El feroz ululante
te querrá ciclonear,
pero no te rindas;
plántate ante el gigante, sin jactancia
piensa en tus pies como raíces
Ya llega el inicuo fanfarrón
el soplón infame;
su aviesa intención es
vendavalizarte de la faz de la tierra,
con su aliento salvaje aventarte
Sereno, muestra tu rebeldía
Acepta, aguanta, recibe su hálito fétido
pero mírale en los ojos con audacia
atrévete a desconcertar
su catastrófica majestad,
déjale sentir el hondo arrojo de tu desafío,
de tu despeinada rebelión
Sobre todo:
¡no seas obstáculo!
eso es lo que los vientos esperan
para romperte el alma
a soplos
La clave está en dejar al viento
encontrar su camino
(su camino es a través de ti
tanto como el tuyo es a través de él)
Intentará el pérfido violar
las raíces que con cuidado plantaste;
pero recuerda que puedes ser palmera
que se cimbrea sin troncharse
(¡Tu resistencia es su humillación!)
(Paró todo, de repente...)
Ahora mira para arriba
y siente cómo en esos sublimes segundos eternos
en el ojo del huracán
todo está quieto
(Nada de esto fue más, al parecer,
que un intemporal temporal de sueño)
te salió un huracán como una venganza
Ventarrón odioso que remueve hojas caídas
y antiguas polvaredas,
tirano amargado que todo arremolina
déspota siniestro que todo dispersa
Prepárate:
El feroz ululante
te querrá ciclonear,
pero no te rindas;
plántate ante el gigante, sin jactancia
piensa en tus pies como raíces
Ya llega el inicuo fanfarrón
el soplón infame;
su aviesa intención es
vendavalizarte de la faz de la tierra,
con su aliento salvaje aventarte
Sereno, muestra tu rebeldía
Acepta, aguanta, recibe su hálito fétido
pero mírale en los ojos con audacia
atrévete a desconcertar
su catastrófica majestad,
déjale sentir el hondo arrojo de tu desafío,
de tu despeinada rebelión
Sobre todo:
¡no seas obstáculo!
eso es lo que los vientos esperan
para romperte el alma
a soplos
La clave está en dejar al viento
encontrar su camino
(su camino es a través de ti
tanto como el tuyo es a través de él)
Intentará el pérfido violar
las raíces que con cuidado plantaste;
pero recuerda que puedes ser palmera
que se cimbrea sin troncharse
(¡Tu resistencia es su humillación!)
(Paró todo, de repente...)
Ahora mira para arriba
y siente cómo en esos sublimes segundos eternos
en el ojo del huracán
todo está quieto
(Nada de esto fue más, al parecer,
que un intemporal temporal de sueño)
7 comentarios
Buitrago
07/01/2012 · 09:47
Tomo nota. Un placer leerte
Antonio
Asun
08/01/2012 · 16:44
Sándalo, ese viento puede ser la vida misma, hay que saber inclinarse pero no caer. O los empujones de los demás, nuestra resistencia será su humillación. Ya ves da mucho de sí el viento. Y tus consejos también.
Besos.
Gabrielma
09/01/2012 · 17:43
Mucha intensidad en este escrito. Mucho ritmo. Me gustó.
Saludos.
Alpana
10/01/2012 · 12:58
Impagable metáfora.
Un abrazo, amigo mío. Y feliz año.
Ingresá para dejar un comentario.
Gracias!
aprendiendo a ser un junco en tus letras!