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La Historia de la Aspirina, El Té y El Libro

Una joven acababa de vivir el momento más triste de su vida. Una tragedia que tiñó de gris sus esperanzas y que aniquiló sus ganas de vivir.
Desesperada, decidió pedir ayuda al cura de su ciudad. Tal vez sus palabras y sus bendiciones le aliviarían aunque más no fuera, un céntimo de su sufrimiento.
Así fue que se dirigió con paso decidido a la Iglesia más cercana a su casa y pidió hablar de forma urgente con el padre Miguel Ángel.
Tras contarle los motivos de su pena, y tras empapar en lágrimas el pañuelo que él le había ofrecido, recibió lo que con el tiempo sería el mejor consejo de su vida.
"Nada es mágico, querida Semilla. Te voy a revelar el secreto para que de ahora en más el nudo de tu garganta se alivie. Debes levantarte a las 10 de la mañana todos los días, tomar una aspirina a las 10.30, después del desayuno. Exactamente a las 5 de la tarde debes tomar un té de tilo con azúcar y limón. Por las noches debes leer este libro que te voy a prestar: sé que te gustará. Es sobre mitología egipcia, te apasionaba cuando eras pequeña, ¿lo recuerdas?. Vuelve a verme cuando termines de leerlo.
Te estaré esperando..."
La joven se dirigió a su casa justo a tiempo para el té de las 5. Cada noche dejaba volar su imaginación entre deidades y mandatos.
Al cabo de tres meses su libro acabó y decidió volver a la Iglesia a ver al padre Miguel Ángel.
Al conversar con él no pasó por alto mencionar lo feliz y aliviada que se sentía: "Es una felicidad que viene del corazón, que me mantiene serena todo el día, en paz conmigo y con el resto de las personas. ¿Será acaso el efecto de la aspirina, las hierbas del té y el cansancio que me provoca por las noches leer el libro?. Sí, eso debe ser: me siento tan bien por su receta mágica, estimado padre.
No sabía que una aspirina, un té y un libro en su conjunto hicieran semejante efecto"
A lo que el cura le respondió: "No, querida Semilla. No sientes ese alivio por el té, ni por la aspirina, ni por el libro que leías por las noches. Fueron los tres meses los que aliviaron tu dolor. El tiempo es el secreto del que tanto te hablaba. Resulta que pasaste tanto tiempo ocupada en no olvidarte de ingerir la aspirina, de beber el té y de leer el libro, que no tuviste tiempo para pensar en todo aquello que te provocaba el sufrimiento"

La única receta para aliviar la pena que proviene del corazón
es el tiempo.




Es necesario aclarar que esta historia NO es de mi autoría, me la contó mi terapeuta M.A.V.
A él, cientos y cientos de gracias.
Por sus sabias palabras.


Semillaplanetaria8830 de julio de 2008

6 Comentarios

  • Diesel

    Hola Semillita: En el tiempo (con min?sculas) reside la curaci?n de nuestras preocupaciones. Y en el Tiempo (con may?sculas) radica la realizaci?n de nuestra persona. Me encant? tu historia.

    30/07/08 09:07

  • Namari

    Gracias por compartir esta historia, me encant?... Saluditos

    30/07/08 12:07

  • Abyssos

    Entonces el alivio al dolor existencial es tratar de pensar en algo mas? sinceramente no lo creo, los demonios internos no desaparecen solo por evitar pensar en ellos.

    31/07/08 05:07

  • Tuxsparty

    Me gust? mucho semilla planetaria; ojos que no ven ....
    Te saluda mago r?tmico blanco

    31/07/08 09:07

  • Abyssos

    La respuesta al comentario que dejaste en uno de mis escritos:

    La mejor forma de vencer una tentacion es accediendo a ella, curiosamente de ahi en delante puede convertirse en obsesion... aprender a vivir con nuestros demonios internos es la opcion mas razonable, un asesino serial aprende a vivir con sus traumas de la ni?ez y asesina por placer, dar muerte ya no es algo "malo" para el, sino algo bueno, un angel que le guia para satisfacer sus necesidades... entonces, depende de que demonios internos estemos hablando, unos puedes maquillarlos de angeles y otros simplemente debes eliminarlos... ?como? esa es una respuesta que nadie sabe.

    Aquellos que luchan contra monstruos, deben cuidar en no convertirse en uno de ellos... un psicologo se convirtio en psicologo para intentar curarse a si mismo, un policia y un ladron, son el mismo monstruo con arma en mano, solo que uno maquilla sus demonios, el otro aprendio a vivir con ellos.

    Un placer, Semillaplanetaria88.

    01/08/08 11:08

  • Knortsuiza

    pues realmente tiene sabias palabras, aun que tambien debo remarcarlo n_n saludos

    04/08/08 01:08

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