Luna de Neón
La luna...
Se tornan los ojos,
tanto que casi quedan en blanco.
Blanca luna, blanca luz.
¿Quién dijo que era inspiración?
Un dolor como una mueca alumbra un incisivo,
resplandeciente, pero duele,
punzante como un dedo en la sien.
Y los ojos se tornan blanquizcos.
Luna fulgorosa,
bañas candente de blanco
como esa luz de neón intermitente
de un foco malogrado en una calle gris,
gris de negativo
realidad oculta.
Y una malignidad acecha,
rondando sigilosa,
mientras la espuma blanca lunar
rodea las concupiscencias.
Y se desata la furia,
y el bicolor rojo se derrama sobre el blanco neón.
Quédate quieto, entrégate.
En tu mirada solo puede haber llanura
de la certeza del fin.
Será tu último orgasmo,
la mejor de las lujurias.
Luna
Se tornan los ojos,
tanto que casi quedan en blanco.
Blanca luna, blanca luz.
¿Quién dijo que era inspiración?
Un dolor como una mueca alumbra un incisivo,
resplandeciente, pero duele,
punzante como un dedo en la sien.
Y los ojos se tornan blanquizcos.
Luna fulgorosa,
bañas candente de blanco
como esa luz de neón intermitente
de un foco malogrado en una calle gris,
gris de negativo
realidad oculta.
Y una malignidad acecha,
rondando sigilosa,
mientras la espuma blanca lunar
rodea las concupiscencias.
Y se desata la furia,
y el bicolor rojo se derrama sobre el blanco neón.
Quédate quieto, entrégate.
En tu mirada solo puede haber llanura
de la certeza del fin.
Será tu último orgasmo,
la mejor de las lujurias.
Luna
6 comentarios
Motorpsico
10/10/2011 · 17:45
La luna, nuestra...
Esa madre que nos
cobija ensueños.
Y màs allà el acecho
de ciertos roces
malsanos y sigilosos.
Muy bello poema
amiga, siempre supe
del caudal de tu voz.
Saludos motorpsico.
Norah
10/10/2011 · 19:36
Un dolor como una mueca alumbra un incisivo,
resplandeciente, pero duele, perfecto.Beso.
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Estos matices lucen apetitoso a mi ávida y serena visión, son tan diferentes y sinceros a otros tan vacíos y repetitivos, que he leído por estos lares, de otros autores/as, y que solo intentan corromper el alma con falsas emociones y expectativas... Sé que me entiendes, de que hablo.
Un gran saludo desde mi intacto niño interior, Sex.