Entre Estas Cuatro Paredes
Aquel hombre que el niño dejó andar.
Aquel árbol talado con la hoja del argumento.
Nos tuvimos algún tiempo de luz y sombra ...
Aquel hombre ha muerto y desertado su presencia.
Más la ilusión de la ausencia que transita,
Convive con el transeúnte cuyo recuerdo borra
Y deja en las escaleras la presencia
De un eco desafiante.
Sus pasos coinciden con el sonido vulgar.
Sus contiendas son la conversa de dos extraños.
Aquel hombre que el niño dejó andar.
Ha dejado el hogar, ha vuelto al hogar.
Pero allí aparece entre la mímesis de otros hombres.
Entre sus tallas y sus problemas.
Es los ojos de la mujer y la mano de sus hijos.
Su piel se ha vuelto la tierra que pisa.
El orgullo de sus labios que proclaman la decisión.
Aquel hombre el niño dejó andar.
Tiene en su dependencia el futuro del despojo.
Ha vuelto al hogar, ha dejado el hogar.
Debe conversar.
La prioridad sobre la mesa.
La puerta que ha cerrado. La llave, la imagen del gato hambriento.
Ha vuelto al hogar. Ha vuelto a ser.
La noche entre estas cuatro paredes
Conviene las raíces que se ausentan en el juego asociado.
Conviene los pasos del libro que se ha dejado a la mitad.
Aquel hombre que dejó el niño andar.
Olvidó ser su reflejo y el significado de lo inesperado.
Olvidó ser amigo del cliente de su ausente mirada.
Lo dejó andar. Ha vuelto al hogar.
Bustillos.
Aquel árbol talado con la hoja del argumento.
Nos tuvimos algún tiempo de luz y sombra ...
Aquel hombre ha muerto y desertado su presencia.
Más la ilusión de la ausencia que transita,
Convive con el transeúnte cuyo recuerdo borra
Y deja en las escaleras la presencia
De un eco desafiante.
Sus pasos coinciden con el sonido vulgar.
Sus contiendas son la conversa de dos extraños.
Aquel hombre que el niño dejó andar.
Ha dejado el hogar, ha vuelto al hogar.
Pero allí aparece entre la mímesis de otros hombres.
Entre sus tallas y sus problemas.
Es los ojos de la mujer y la mano de sus hijos.
Su piel se ha vuelto la tierra que pisa.
El orgullo de sus labios que proclaman la decisión.
Aquel hombre el niño dejó andar.
Tiene en su dependencia el futuro del despojo.
Ha vuelto al hogar, ha dejado el hogar.
Debe conversar.
La prioridad sobre la mesa.
La puerta que ha cerrado. La llave, la imagen del gato hambriento.
Ha vuelto al hogar. Ha vuelto a ser.
La noche entre estas cuatro paredes
Conviene las raíces que se ausentan en el juego asociado.
Conviene los pasos del libro que se ha dejado a la mitad.
Aquel hombre que dejó el niño andar.
Olvidó ser su reflejo y el significado de lo inesperado.
Olvidó ser amigo del cliente de su ausente mirada.
Lo dejó andar. Ha vuelto al hogar.
Bustillos.
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