Se llamaba Alejandra,
quién lo diría,
con ojeras de panda,
por hacer arder su corazón como Alejandría.
Mientras sus pilares se desmoronaban,
sus gustos se acababan,
y sus amigas no se percataban...
te dejas acariciar porque en estos meses has desarrollado cierto amor hacia mi y como un animalito
te acercas y apoyas en mi brazo, te ríes y echas la cabeza hacia atrás cuando te equivocas. tu
cuerpe...
Alejandra ya murió.
Hace muchos años Alejandra está despidiéndose de la vida.
Disfruta todo lo que puede,
pero lo hace con tristeza.
Camina por la calles pensando en todo lo bello que podría...