La habitación sigue oliendo a ti.
Desde la ventana se divisa todo París concentrado en el banco donde decidiste mentirme por última
vez.
Te ibas sin quedarte nunca más, y lo hacías por mi.
Supong...
Y aveces no te das cuenta, pero te estas hundiendo. A veces empiezas a escalar a escalar y a escalar
una montaña con la posibilidad de caerte cuando podrías haberla rodeado. A veces no sabes por que
p...