Ayer el mundo me dolió demasiado. Mis entrañas se retorcieron en un mar de lágrimas y sucumbí
una vez más ante aquel dantesco espectáculo de inmensa maldad. Mis ojos fueron letanía, para
quedar...
No era un cachorro cuando llegué a tu casa; me dejaron abandonado en el camino, destinado a
vagabundear. No recuerdo a las personas, sólo el dolor.
Me dejaron para morir en el frío y la lluvia. ...