No hay sueños imposibles,sino soñadores que no se atreven a darlo todo por aquello con lo que
sueñan. ¿Acaso crees que la vida tiene límites? No importa cuánto cueste, siéntelo, no importa
quién te di...
Ya en casa del profesor, me senté en el piso, pues él ocupó la única silla que había dentro
del estrecho apartamento. Noté que había muchos libros; entonces le hice el comentario.
- Tiene un montó...