Fue el último adios,
el mismo ritual.
Dejar de lado
todos los momentos,
tiernos y amargos,
en los que nos hemos amado,
tanto.
Fue el último adios,
la culminación a nuestro amor,
un beso y...
Ese hombre fue un presagio de los dioses,
placidos tiernos aconteceres,
leve distraída huella ingrávida
tocada en ese silencio raro de locura
mientras el timbre de la impaciencia,
rueda embelez...