La Triste Figura
Con una novela en mano
leyendo caballerías,
Alonso Quijano empezó a creer
todo lo que leía.
y decidió que Don Quijote se iba a llamar
Y que las llanuras iba a surcar.
Hasta que una noche partió.
Cuando la luna cayó,
a lomos de Rocinante,
Alonso Quijano se convirtió
en un caballero andante.
Armadura de su tatarabuelo en el pecho
y un caballo maltrecho.
Y con Sancho, su escudero,
que estaba más cuerdo.
El Caballero de La Triste Figura
vivió mil y una aventuras
que hoy conocemos por su escritura.
Don Quijote de La Mancha,
caballero andante con yelmo de Mambrino
que embiste a gigantes y a molinos.
Don Quijote de La Mancha,
caballero andante con yelmo de Mambrino
Que ensarta a cabras y sacos de vino.
Hasta que un día,
donde comienzan las orillas,
La Luna a La Figura derribó.
Don Quijote el camino reandó.
Llegando a su pueblo sancho le contaba
historias sobre hacerse pastor.
Pero Don Quijote lo único que quería
era los ojos cerrar.
Sancho lloraba arrodillado en la cama:
No se muera vuestra merced y viva muchos años que la mayor locura que un hombre puede hacer en esta vida es dejarse morir
Don Quijote cayó
y esta vez no se levantó.
Eso sí, en una cosa la historia quedó de acuerdo:
Don Quijote vivió loco y murió cuerdo
leyendo caballerías,
Alonso Quijano empezó a creer
todo lo que leía.
y decidió que Don Quijote se iba a llamar
Y que las llanuras iba a surcar.
Hasta que una noche partió.
Cuando la luna cayó,
a lomos de Rocinante,
Alonso Quijano se convirtió
en un caballero andante.
Armadura de su tatarabuelo en el pecho
y un caballo maltrecho.
Y con Sancho, su escudero,
que estaba más cuerdo.
El Caballero de La Triste Figura
vivió mil y una aventuras
que hoy conocemos por su escritura.
Don Quijote de La Mancha,
caballero andante con yelmo de Mambrino
que embiste a gigantes y a molinos.
Don Quijote de La Mancha,
caballero andante con yelmo de Mambrino
Que ensarta a cabras y sacos de vino.
Hasta que un día,
donde comienzan las orillas,
La Luna a La Figura derribó.
Don Quijote el camino reandó.
Llegando a su pueblo sancho le contaba
historias sobre hacerse pastor.
Pero Don Quijote lo único que quería
era los ojos cerrar.
Sancho lloraba arrodillado en la cama:
No se muera vuestra merced y viva muchos años que la mayor locura que un hombre puede hacer en esta vida es dejarse morir
Don Quijote cayó
y esta vez no se levantó.
Eso sí, en una cosa la historia quedó de acuerdo:
Don Quijote vivió loco y murió cuerdo
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