Lluvia de Meteoritos.
Las cosas, con el tiempo, acaban cambiando. Aunque en un principio nos resistamos, evitemos el olvido, la resignación. Pero es una de esas cosas inevitables. Como cuando tenemos una flor preciosa que, queramos o no, acabará por secarse, marchita.
No te estoy diciendo que ya no te quiera, que te haya olvidado. Han cambiado las emociones, la manera de mirar el mundo, no los sentimientos. Ha cambiado mi comportamiento, no el de mi corazón. Evito los recuerdos, pero siempre a la justa medida para que no se borren. Es verdad que se acabó el masoquismo. No pienso en ti los 86400 segundos del día pero es inevitable que, al ver una escena romántica en cualquier parte, me imagine así contigo. Eres un pensamiento que cruza volando el cielo de mi alma, como una lluvia de meteoritos, realmente preciosa pero corrosiva.
No te estoy diciendo que ya no te quiera, que te haya olvidado. Han cambiado las emociones, la manera de mirar el mundo, no los sentimientos. Ha cambiado mi comportamiento, no el de mi corazón. Evito los recuerdos, pero siempre a la justa medida para que no se borren. Es verdad que se acabó el masoquismo. No pienso en ti los 86400 segundos del día pero es inevitable que, al ver una escena romántica en cualquier parte, me imagine así contigo. Eres un pensamiento que cruza volando el cielo de mi alma, como una lluvia de meteoritos, realmente preciosa pero corrosiva.
1 comentario
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Todo cambia, hasta el amor. Hermoso texto. Saludosss