TusTextos

Sin Palabras

Palpe el vidrio helado y apoye el rostro caliente. El calor me habia sofocado de tal manera que no podia respirar. Me alivie, suspire y espere a componerme. Tiempo, sisi. Solte el suspiro y sonrei. Fue el agua necesaria para el incendio, la pomada perfecta para la infeccion y el alivio del alma que necesitaba.
¡Santo dios! ¡Tanto tiempo buscando el vaso de agua en este desierto!
Me separe del vidrio y mire mi reflejo empañado... Estaba tan diferente, el mundo me habia empujado a madurar de una manera que nadie merecia y no me queje. Era triste, pero solamente la fuerza interior era la que necesitaba para aceptar las cosas de todas formas.
Destinos destinados a ser uno mismo.
Tanta rebelion con uno mismo.
Tanta desercion de mis yo.
Tantas cosas que nunca escribi ni logre pronunciar... Pero eso quedo atras.
Rei y mis ojos brillaron... Ya no me sentia triste, ni demacrada, sofocada ni mucho menos en ruinas. Era yo.
¡Alfin!
Puse mi mano en mi reflejo y las lagrimas salieron sin mi permiso. Llore de felicidad, lloraba por haberme encontrado de una vez. ¡De una estupida y dificil vez! Llorar por aquellas cosas que me habian desbordado el alma y me alivie. Cerre ojos y separe cada momento como experiencia, como error y malos momentos.
La marea bajo, la tristeza huyo, el alma volvio. Suspire y sonrei. Ya no tenia herida o quizas si... Pero estaba sanando y eso... ¡Era estupendo!
Sonrei dejando escapar la risa y me escuche. No estaba en pedazos , habia estado tanto tiempo tapada de mi, que era momento de unirme. Completarme.
-Me encontre.
Solte las palabras aun con los ojos cerrados y la mano pegada al vidrio.
No seria el paraiso perfecto , el mundo de rosas, pero era el ailvio necesario. Me sentia feliz. Estaba bien. Era justo lo que necesitaba. Suspire por ultima vez, tomando aire para desperta...
-Te encontre.
La voz me hizo dar un salto y casi grite. El calor de golpe me sofoco y los pelos se me pusieron en punta. Con una mano en el corazon, intentando detener el susto, recupere el aliento y busque la voz... Del otro lado del vidrio habia unos ojos verde lima, que estaban tan sorprendidos como los mios. Sonrio y me desconcentre. ¿Quien eres?
Puso su mano sobre el vidrio y sonrio aun mas. Quite la vista de su boca y mire su mano. ¿Que diab...?
-Te encontre.
La felicidad raspo su garganta y pego su frente al vidrio. ¿Que diablos le suecede?
Quise hablar, pero algo me incentivo a hacer lo mismo que este. Me cegue olvidandome de tantas cosas y apoye mi mano sobre la suya , con tanta delicadeza como si el vidrio fuera a quebrarse. Y lo hizo. Temblo . Se disolvio y su mano se pego a la mia...
El viento nos unio y nos puso frente a frente.
No fue necesario hablar, ni volver a hacer preguntas. Todas las respuestas estaban en el. Sus ojos y su hermosa sonrisa. Sonrei y el me imito.
-Te encontre.
Rei.
¡Feliz de encontrarte en medio de la calma! FELIZ.
Universo10 de julio de 2015

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