Resarcir
Bajo la penuria de su sensibilidad
Se reveló ante mí una absurda epifanía
Después de incontables desvelos...
Su mirada ya no me evadía
Resarció cada ilusión
Anhelé con fervor esa oportunidad
En ese instante crucial sobra cuestionarle:
¿Fui su única opción o nadie más pudo deslumbrarle?
Mente fría, corazón frío.
Se reveló ante mí una absurda epifanía
Después de incontables desvelos...
Su mirada ya no me evadía
Resarció cada ilusión
Anhelé con fervor esa oportunidad
En ese instante crucial sobra cuestionarle:
¿Fui su única opción o nadie más pudo deslumbrarle?
Mente fría, corazón frío.
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