Pero Cierras Los Ojos.
Cuando se te forma un nudo en la garganta y por más que respiras no se va. Cuando sientes que vas a llorar pero intentas que no ocurra. Porque si empiezas, sabes que no vas a poder parar. Pero es entonces cuando cierras los ojos y acto seguido se te caen dos lágrimas. Sientes dos gotas que recorren tus mejillas. Y entonces cierras los ojos con más fuerzas. Como si eso fuese a solucionar algo. Pero es en vano. Porque de repente todo te viene a la mente. Cada uno de los recuerdos. Las miles de cosas que has hecho y que te han faltado por hacer. Y abres los ojos. Y te das cuenta que estás sola. Que lo único que te acompaña es esa música de piano que habías puesto para estudiar.
Este texto fue recomendado por
2 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Tengo un amigo que una vez me dijo, que si una música te pone triste, no tienes que escucharla.
Nunca estamos solos, siempre nos tenemos a nosotros mismos, la verdadera soledad consiste en abandonarse, cuando ni siquiera el alma te acompaña, entonces uno vive en soledad.
Me ha gustado mucho.
Pol.