Quimera Fortuita
Morir en silencio,
como los anacoretas
o las neuronas de un simio
que jamás anheló ser hombre.
Morir desguarnecido sabiendo que ahí fuera,
en la inmensidad de la simulación,
los esqueletos procuran carne fresca
para alimentar sus egos de calcio
y madreselvas.
Morir lamentando no poder haber gritado
la verdad de las cosas
Morir masticando ideas de otros,
nunca ideas propias
Morir como un gato de cerámica
que cae al vacío de la tenebrosidad
Y ser consciente de que casi todo fue
una quimera fortuita.
como los anacoretas
o las neuronas de un simio
que jamás anheló ser hombre.
Morir desguarnecido sabiendo que ahí fuera,
en la inmensidad de la simulación,
los esqueletos procuran carne fresca
para alimentar sus egos de calcio
y madreselvas.
Morir lamentando no poder haber gritado
la verdad de las cosas
Morir masticando ideas de otros,
nunca ideas propias
Morir como un gato de cerámica
que cae al vacío de la tenebrosidad
Y ser consciente de que casi todo fue
una quimera fortuita.
1 comentario
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Muchas gracias, amiga, por tus palabras.
Sí, este poema tiene mucho de eso: falta de valores y la muerte como
"recurso definitivo".
Un saludo y gracias de nuevo.