Vinagre
Hay veces que no se si apago o si reanimo,
el calor en el pecho ahogando los suspiros,
con vinagre y aguardiente, en este cuerpo abandonado,
purgando los fantasmas del joven que vivió:
herido en su ternura pensando brevemente,
lo lento del momento previo a la locura.
Al que vive en el barro no lo ensucia el aguacero,
lo ahoga la tormenta de quien decreta el temporal.
Tiempos de paz, ¿cuando vendrán?,
Tiempos de amar sin recordar.
el calor en el pecho ahogando los suspiros,
con vinagre y aguardiente, en este cuerpo abandonado,
purgando los fantasmas del joven que vivió:
herido en su ternura pensando brevemente,
lo lento del momento previo a la locura.
Al que vive en el barro no lo ensucia el aguacero,
lo ahoga la tormenta de quien decreta el temporal.
Tiempos de paz, ¿cuando vendrán?,
Tiempos de amar sin recordar.
6 comentarios
Nukh
30/05/2014 · 12:35
Quién lo diría, pero qué difícil es conjugar el verbo 'amar' con el sustantivo 'paz'. Me gusta el sentimiento que transmite este poema, ¿quién no se ha sentido alguna vez a merced de la lluvia de la incertidumbre?
Gracias por compartirlo.
Luia
03/07/2014 · 02:56
La elevada sensibilidad puede herir de muerte o acercarnos a una lucha heroica con la vida. Riñen batalla y avenencia...
Me empatiza tu poema.
Muchos cariños
Lu
Sandor
19/08/2014 · 12:23
Siento no haberte prestado más atención, las prisas no nos dejan ver el talento de mucha gente que anad por aquí, y tú lo tienes.
Hablar, escribir, es la única forma que queda, sin parlotear,de poder decir a tiempo una palabra perdida y no familiarizarnos con la desdicha.
Un saludo
Carlos
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Es bonito.
Saludos