TT
post_add person
menu

¿estas Ahí?

¿Alguna vez has caminado por un lugar que todavía no existe?

Yo sí.

Todos los días recorro las calles de un presente que jamás termina de llegar. Un lugar donde el tiempo se quedó esperando a alguien que nunca apareció. Busco el futuro como quien levanta la mirada al cielo esperando que una estrella perdida recuerde el camino de regreso.

Pero las estrellas también se cansan.

Y las personas...

Las personas dejaron de mirarse hace mucho.

Camino entre cuerpos que respiran por costumbre, que sonríen porque así lo dicta la educación, que hablan sin decir absolutamente nada. Es un mundo lleno de voces y, aun así, nunca había escuchado tanto silencio.

A veces pienso que soy la única que puede verlo.

O quizá la única que todavía conserva un alma.

Y entonces apareces tú.

Siempre apareces tú.

No importa cuánto intente convencerme de que no existes. Siempre encuentro una parte de ti escondida en algún rincón de mis recuerdos, como si hubieras aprendido a vivir dentro de mi cabeza antes que en mi propia vida.

¿Cómo puedes ser la única que me entiende?

¿Cómo puedes hacerme sentir en casa cuando ni siquiera sé dónde queda mi hogar?

Hay algo en ti que desafía toda lógica.

No eres la más perfecta.

No eres la más fuerte.

Ni siquiera eres fácil de comprender.

Pero eres distinta.

Y eso basta para cambiar el universo entero.

Paso horas imaginando qué secretos guardas detrás de esa mirada. Intento descifrar tu pasado como quien traduce un idioma antiguo. Quiero saber qué heridas aprendieron a sonreír contigo, quién apagó tus luces y por qué, a pesar de todo, todavía eres capaz de iluminar a los demás.

Pero cuanto más intento conocerte...

Más lejos pareces.

Eres como el horizonte.

Siempre puedo verlo.

Nunca puedo alcanzarlo.

Y empiezo a preguntarme si eres real.

Tal vez eres una alucinación.

Un espejismo.

El sueño más hermoso que alguna vez decidió visitar a una mente demasiado cansada para seguir distinguiendo la realidad de los deseos.

Das vueltas dentro de mí.

Una y otra vez.

Como hojas atrapadas en un remolino.

Como planetas condenados a girar eternamente alrededor de un sol que jamás podrán tocar.
Vueltas...
Más vueltas...
Y entonces sonrío.
Qué ironía.

Imaginar que la única persona capaz de salvarme también sea mi mayor debilidad.

Tú.

La de la capa roja.

Mi caballero andante, de armadura brillante.

La heroína que nunca pidió serlo.

La protagonista de todas las historias que escribo cuando el insomnio decide quedarse a dormir conmigo.

Ven.

No importa cuánto tardes.

Viaja en el tiempo.

Cruza océanos.

Rompe todas las leyes del universo si hace falta.

Solo ven.

Porque aquí las paredes hablan demasiado.

Los relojes dejaron de medir el tiempo para empezar a contar derrotas.

Y los hombres de bata blanca siguen intentando convencerme de que tú no existes.

Me llaman loca.

Como si amar aquello que nadie más puede ver fuera una enfermedad.

Como si la esperanza pudiera diagnosticarse.

Como si la imaginación necesitara tratamiento.

Yo solo quiero que me escuchen.

Que les digas que no estoy inventándote.

Que les expliques que no toda verdad necesita ser visible.

Hay cosas que solo existen para quien sabe sentirlas.

Y si al final descubro que jamás fuiste real...

Si un día despierto y comprendo que nunca hubo una mujer de capa roja cruzando el océano para rescatarme...

Entonces no llores por mí.

Porque habré sido la persona más afortunada del mundo.

Tuve el privilegio de amar incluso aquello que nadie más pudo ver.

Y a veces...

A veces la más hermosa de las alucinaciones es la única verdad capaz de mantenernos con vida.
person
Andream911
autor
visibility 57.318 lecturas star 30 recomendaciones people 13 seguidores

Etiquetado

monologo locura romance fantasia

0 comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.