Deber de Gratitud

Le debo al sol
su cómplice mirada.
Al agua,
su ración de aliento.
A la tierra,
el mimo y el sustento.
Le debo al aire
las gracias,
el cumplido
y el favor.
Le debo al cielo
el milagro de ser sucesor.
(Nunca igual,
siempre mejor,
tal vez algo diferente).
Y es que en eso consiste mi labor.
Genealogía abstracta e innegable
de lo que fui...,
un embrión resistente.
Me han confiado la tarea
de ser árbol
y arboleda,
de dar semillas
y frutos.
¡Cuánto peso sobre las finas ramas
de un simple arbusto!
Pero no me quejo señor,
todos padecen de lo mismo.
Agradezco en cambio el vigor
de mantenerme erguido.
Ya llegará el viento que sople,
el hacha que mutile
y el brote que ignore
que algún día he sido.
Le debo a la sombra
de mis propias hojas
la humedad vital
de mi alimento.
Me debo,
(aunque siempre lo olvide),
me debo las gracias... .
.
10 comentarios
Eres un árbol que no se cae con cualquier ventisca, un árbol que solo muere de pie, eres verde esperanza y y tu corteza abono de otros árboles debiles como yo.
Besos entre hojas
Caro:
"Me han confiado la tarea
de ser árbol
y arboleda,
de dar semillas
y frutos".
Tus frutos siempre alimentan nuestras almas, gracias por compartir tu alimento con nosotros amiga del alma.
Saludos.
Sergio.
Agradezco en cambio el vigor
de mantenerme erguido.
Ya llegará el viento que sople,
el hacha que mutile
y el brote que ignore
que algún día he sido.
Mi querida Caro, siempre me conmocionan tus versos, y me hacen sentirme muy pequeña. Gracias por derramar tu alma por tus letras.
Este poema, desde luego, me lo llevo.
Un abrazo y un beso fuerte. Cuídate mucho, alma generosa.
Eres un árbol hermoso, yo como asidua lectora, me siento parte de tus ramas. Te veo afuera en una montaña cambiando tus colores en cada estación y, desde tu copa, puedo ver a un mundo con una visión distinta.
Tu eres la poesía que hoy llena mi alma.
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Cuando el Sol esquiva nuestra mirada y nos da la espalda... cuando el agua parece ser el rio hacia el Hades, siendo Caronte el aire que se lleva como un soplo nuestros sueños... cuando el cielo es la losa que quiebra nuestros huesos bajo el peso de la vicisitud... entonces... cuando el brote se hace fuerte y crece hacia arriba, date mil veces las gracias por la buena semilla que habita en tu pecho.
Muchos besos para ti Caro...