La Rueca
el hilo infinito de mi dolor.
Entre chillido y chillido,
el pie no cesa su movimiento.
Cada vuelta es un lamento
mientras que se enreda
en las manos de una vieja.
Diez guadañas son sus dedos
diez arañas,
diez anzuelos.
Su mirada siempre fija.
Su sonrisa;
sínica, borrosa,
acentuada en la comisura
izquierda de sus labios.
Sobre pequeñas lápidas grises
lucha mi cuerpo.
Rasgando paredes
cada vez mas anchas.
Implora mi aliento
por tus brazos.
Dónde estas caballero?
Es que acaso
no vendrás por mi?
Hila la rueca,
hila...
.............
entre chillido y chillido
el pie no cesa su movimiento.
10 comentarios
un escenario sumamente brillante, donde has puesto a actuar tus palabras de la forma más extraordinaria
la rueca, ese movimiento que le da a tu texto el aire rutinario de la visa, en espera de que esa vieja decida dejar de mover si pie...
no hay escapatoria, no hay otra realidad que no sea esta
un escenario brillante y yo espectadora: de pie, aplaudo tan exquisito cuadro
saludos sinceros, Avelibre
Se siente frío y oscuridad por la presencia de la muerte, pero es un deleite total leerte, evocas con claridad y belleza a la muerte, me recuerdas al propio Voltereta en una de sus poesías escritas con majestuosidad sobre la muerte allí la imaginaba con su candil anunciándose.
Que buena decisión tomaste al iniciarte en Tus Textos, me encanta la manera que tienes de escribir.
Abrazos,
y entonces llega y le sonrío...no lucho más...el hilo en la rueca sigue caminando desbaratando la madeja y ella sigue observando, su pie no cesa el movimiento...aun hay mucho hilo pero ya no siento dolor.
excelso poema AVELIBRE...felicidades!!!
saludozz
Me gustó mucho
"Diez guadañas son sus dedos
diez arañas,
diez anzuelos"
Estos tres versos son geniales.
Un abrazo.
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No puedo dejar de leerte y cada vez que lo hago me quedo más admirado, tu forma de plasmar la muerte en este poema está extraordinariamente bien lograda y el poema en si es una auténtica maravilla.
Otro más para favoritos.
Un saludo.