A mi Padre
Por eso he decidido escribirle esta especie de carta, homenaje o no se como llamarle; pero en todo caso es una muestra de amor y agradecimiento por haberme criado, por haberme educado y sobre todo por los valores que me transmitió.
Me enseñó desde muy pequeña a amar la Naturaleza. Cuando apenas sabía caminar me tomaba de la mano y me decía ven, vamos a dar un paseo por el bosque. La verdad es que de su mano duraba poco, siempre acababa cargando conmigo en brazos o a caballito. Me enseñó los nombres de los árboles, de las flores, de los animales; me contaba cuentos de perros, lobos y caballos y también de una especie de hada que vivía en una cueva, en las fragas en donde él creció. Me enseñó a querer las ruinas de un viejo convento al que vuelvo cuando necesito recargar pilas.
Pero sobre todo de él aprendí a no ser materialista, a no apegarme al dinero o a las propiedades; quizá porque él nunca las tuvo. Fue el menor de nueve hermanos y nació en el año 1935, con lo cual su infancia no fue fácil precisamente. Pero quizá por eso siempre prevaleció en su conciencia el sentido de la lealtad, el honor y la honestidad. Recuerdo una de sus frases preferidas, a este mundo venimos desnudos y nos vamos desnudos. Me transmitió que en esta vida somos importantes no por lo que logramos almacenar, sino por lo que llevamos dentro. Y sobre todo tengo que agradecerle que me enseñase a leer y a escribir. Lo hacía por las noches, con mucho cariño y paciencia. Y me enseñó a escribir sin faltas de ortografía y a redactar de manera correcta (los errores actuales son culpa mía). El mayor elogio que me podían hacer es decirme que me parecía a él. Todavía ahora cuando miro mis manos, mis pies o mis cejas, sonrío, porque son las suyas, son su herencia y lo llevo con mucho orgullo.
Cuando se murió en mis brazos un 15 de diciembre del año 2000 sentí que se iba una parte muy importante de mi vida, y que quizá nunca habría nadie que me quisiese tanto. Sentí lo que es ser huérfana y ese vacío nunca podré llenarlo.
En esta etapa de mi vida le echo mucho de menos. Pienso que si ahora estuviese vivo, aunque fuese ya un anciano, no consentiría algunas cosas. Pero cuando la pena me agarrota la garganta, como ahora mismo, también pienso que de la manera que puede, me sigue cuidando. Hoy he descubierto cosas que pasan a mis espaldas desde hace más de un mes. Y resulta curiosos que desde hace un par de días sienta un cosquilleo en mi nuca y una especie de respiración leve pegada a mi espalda, donde si yo fuese un ángel, que nunca lo seré, tendría las alas. Es su manera de avisarme de que esté alerta, de que me proteja...
Pero Papá, deberías saber que siempre estoy protegida porque te siento a mi lado a cada momento y nada malo puede pasarme mientras veles por mi. Sigue arropándome cada noche y nada me faltará.
13 comentarios
Como entiendo ese sentimiento, no te puedes imaginar lo cercano a ti que me siento.
Camino a tu lado, si quieres hablar, te escucho, si quieres consuelo, sentirás mi caricia, haré un ramillete con mis silencios, para rellenar los suyos, puedo hacer eso y aun más, solo tienes que pedirlo.
Un beso, de corazón, uno de esos que dicen lo que uno siente.
Pol.
Conmovedor en verdad Beth, para mi si es un homenaje, tal vez un grito esperando lo escuche.
un beso
Antonio
Sra Beth!:)... Realmente su padre estaría orgulloso de usted. Le escribió una hermosa carta, y pareciera como si los años desaparecieran... y quedara usted la pequeña y su padre, como llevándola a la escuela y se repitiera el ciclo de la vida, entre todos los recuerdos de ese amor entre un padre y su hija. Y claro, el estará siempre con usted... como dice mi papa, siempre vivo en el corazón, pero también allá arriba, en la luz. Me lo llevare a mis favoritos con su permiso! Un abrazo!
Beth:
"Recuerdo una de sus frases preferidas, a este mundo venimos desnudos y nos vamos desnudos. Me transmitió que en esta vida somos importantes no por lo que logramos almacenar, sino por lo que llevamos dentro".
Amita, tu padre es tu ángel guardián.Ten por seguro que él esta a tu lado aunque no lo puedas ver. Su amor es tu fortaleza.
Un gusto leerte.
Te mando muchos abrazos y ronroneos.
Sergei.
Exelente carta. Todos en cierto momento dejamos partir a un ser muy querido, se nos van de la mano. Resultante satisfactorio tambien que un día nosotros llegaremos a ese lugar. Llegaremos a ser parte de una misma orbita. Fortelecete en tus recuerdos y desprecia la fatalidad del alma. Deja que tu memoria vuele y refleje en ti lo que él quizo para tí.
Beth otra cosa que tenemos en común, ya ves. También tengo a mi padre en la habitaciónn de al lado. Y como tú, yo también le tengo como ejemplo de ser humano completo, íntegro, lo que debería abundar un poquito más, pero se ve muy poco en la actualidad. Yo también creo que todo lo bueno que tengo y casi todo lo que sé lo aprendí de él. Y de mi madre, que es justa y merecedora compañera suya.
Bueno no quiero aburrirte con estas cosas, pero tu homenaje, como te digo me vale para mi también,asi que me sumo a él y te mando un beso y te digo que seguro que si que está siempre detrás de ti, pero sobre todo en tu corazón.
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Gracias mi querido Democles. Si, se que me cuida a pesar de la distancia. Y en cierto modo doy gracias de que ya se encuentre en la habitación de al lado. Hay cosas ahora mismo a mi alrededor que le harían mucho daño. Un beso