Dudas
y muerden mi carne
blandiendo puñales
como negras y aceradas amenazas.
Y me odio a mi misma
por dudar cada día
y no poder enterrar de
una vez el miedo que
en la noche me atenaza.
Intento cerrar los ojos
y tapar los oídos al
rumor que poco a poco
me lacera el alma;
pero el miedo tiene
largos dedos y a romper
mi equilibrio sin esforzarse
siempre alcanza
12 comentarios
Me encanta Beth, palabras en las que muchos se veran reflejados porque la gratuidad del miedo asi lo permite y los dias, estos que vivimos ahora, son la comparsa perfecta
Saludos
Antonio
Miedo! mmmmm... Sabes lo mucho que menciono esa palabra, y bueno, lo que me dijeron es que para vencerlo, se tiene que ser honesto, primero para identificarlo y luego para expulsarlo de tu cuerpo... pero eso es lo que me contaron, pues ese ente necesario e incomprendido aún habita en mí, aunque en menor cantidad que antes.
Un beso y un enorme abrazo amiga!!!
El mido es necesario, te mantiene alerta, despierto, nada somos sin el miedo, el miedo nos hace mortales, ali até con él, será un poderoso aliado, al miedo no se le vence, se camina junto a él.
Precioso.
Un gran abrazo y un beso si me permites.
Pol.
Muy bueno lo que hoy tocaste, de acuerdo con pol, el miedo, se camina junto a él, esta hermoso tu texto amiga, me ha gustado visitarte.
Besos amiga.
tus frases denotan una gran fuerza a tu escrito, lo hacen sencillo pero muy contundente.......es muy bueno.
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Como a la suegra pesada, a la mala amiga o al novio abusador habría que tratar al miedo: sin darle tanta escucha ni tanto hueco en nosotras, ¿no crees Bethy?