El PaÍs de Los Duendes
se mueve una ancha vereda
que conduce a un jardín
quizá encantado, donde
el jueves a media tarde
se reparten destinos.
Hay un hada vestida de azul
que se rodea de pájaros,
flores y dulces trinos.
Ella reparte la suerte
en sus manos doradas;
puede que te entregue
un billete a un mundo
desconocido en el que
poder perderte.
Pero también puede ser
que entre sonrisas de nácar,
jacintos y rosas, el hada
te lleve al país oscuro
vestido de sombras, donde
siempre es invierno y el
frío se asienta para siempre,
donde no existe el canto del grillo
ni mil mariposas te hacen cosquillas
de pasado y presente.
Por eso mejor guardarse
del hada que todo lo
puede, y tal vez
hacer la maleta y volar
lejos, al país de los duendes.
8 comentarios
Entre el país de los duendes y el bosque de las hadas, discurre tu poesía, como un sendero que traza la esperanza de un mundo que sobrevive a lo hostil.
Es un auténtico placer recalar en este puerto, abierto a la belleza de lo poético y pintado con los más hermosos trazos de tu imaginación.
Que la luz de la navidad te siga iluminando.
Un saludo
Las sombras y las luces del ciclo día/noche generan todo tipo de hermosas figuras sobre la tierra, como sombras o puentes de luz en el horizonte. Para mi los amaneceres de invierno son los mejores, aunque sospecho que tu eres más del verano y del calor. Creo que el mundo oculta en sus intersticios espacio-temporales, misterios que todos vamos descubriendo y a los que vamos dando nombre e interpretando.
Como siempre un placer pasarme por aquí, te deseo felices fiestas :)
qué chulo Beth, me encanta
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sabes... me encantan las hadas y los duendes y en general todas las historias de cosas fantásticas... pero bueno de eso creo que ya te habrás dado cuente jejeje...
Hermoso poema ninia!!! me ha encantado y se me hace muy particular que escribas de esto, hace rato no te leía así...
Un beso y un abrazo enorme!!!