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La Casa de la Colina 7

Ahora, recordando aquellos tiempos en que no tenía más preocupaciones que aprobar el curso, poder ver a Lucas todos los días y que mis padres no descubriesen mi secreto, me pregunto porque no me daba cuenta de lo afortunada qué era, y por qué no cuidé mejor de todo lo que en aquel momento tenía. Pero nunca apreciamos aquello que poseemos hasta el momento en que lo perdemos. Es así, tristemente.
Cené rápido y me fui a la cama, llevando conmigo la agenda de tapas rojas. Avanzaría un poco en la lectura antes de dormirme, si es que era capaz de hacerlo. Después de muchas averiguaciones descubrí donde trabajaba actualmente Lucas y le dejé un recado a su secretaria, porque al parecer él estaba fuera. Esperaba con todo mi corazón que se pusiese en contacto conmigo cuanto antes. Jaime estaría fuera todavía unos diez días más; pero el tiempo me apremiaba, me perseguían las manecillas del reloj, que parecían avanzar inexorablemente; marcando tal vez el día y hora de mi muerte. Seguí leyendo.

"Aquel nombre nada me decía. Marta nunca me había hablado de ningún Álvar Durán, ni mucho menos me había dicho que entre sus ancestros hubiese algún asesino. Por fuerza aquel extraño sujeto tenía que estar loco. Lo que no me explicaba era cómo había llegado al sótano sin que nosotros nos hubiésemos dado cuenta. ¿Y dónde estaba el cadáver que yo había encontrado, el de aquella pobre mujer embarazada? Le miré con disimulo, porque aunque me avergüence confesarlo, no era capaz de enfrentar la mirada de aquellos ojos iridiscentes y ladinos, que parecían querer taladrarme el alma. Sus dientes refulgían como si estuviesen iluminados por no se qué extraña luz.
-¿No dices nada, querido Jaime? Sospecho que nunca habías oído hablar de mí. No puedo decir que me sorprenda. No es agradable contar al mundo las miserias de cada cual. No se incluso si tu preciosa Marta conocerá de mi existencia. Quizá sus padres no encontraron oportuno contarle nada. Y dime, ¿Se ha recuperado de la pérdida de su hijo?
La boca se me abrió sola, de asombro. ¿Cómo sabía él que Marta había sufrido un aborto antes de casarnos? No puedo decir que para mi fuese un enorme sufrimiento, porque aquel niño no llevaba ni una gota de mi sangre, y aunque me mostré sumamente apenado cuando tuvo el accidente de coche, en mi fuero interno me alegré de haber manipulado convenientemente los frenos. Ella no tardó mucho en salir del hospital; y yo me libré de criar al pequeño bastardo con el que no tenía nada que ver. Pero excepto Marta y yo, nadie lo sabía. Incluso se lo ocultó a sus padres. Precisamente la boda era para que nadie pudiese sospechar que estaba embarazada de un hijo que no tenía padre. Yo me ofrecí a casarme con ella, a ser el padre de su hijo; pero solo de boca hacia fuera. Quería a Marta, pero no tenía la menor intención de hacerle de padre a un pequeño mocoso que se pareciese al hijo de puta de Lucas de la Vega, a quien Dios confunda, esté donde esté."
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Beth
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relato misterio

12 comentarios

Serge 05/10/2010 · 23:09

Beth:
No puede ser que el haya manipulado los frenos para que marta sufriera ese accidente en el que perdio al hijo de lucas.
Este diario esta destapando muchas cosas.

Un gusto leerte.

Sergio.

Beth autor 05/10/2010 · 23:10

Muchas maldades, diría yo. Gracias por tus comentarios, Sergio

Beth autor 05/10/2010 · 23:11

Muchas gracias, Democles. Es la primera vez que me meto en estos berenjenales de una historia de misterio, así que a ver como salgo

Emme 05/10/2010 · 23:23

BETH que alegría volver a leerte y con esta historia tan interesante ¡me encanto! ojala la sigas, besos.

Ya sabes cuando kieras pasa a leer mis nuevos textos, muchas gracias por compartir los tuyos bye

Beth autor 05/10/2010 · 23:26

Claro, Democles, seguiré, a menos que desfallezca. Pero voy lenta porque estoy inmersa en demasiadas cosas y para mi el curso ya ha comenzado de nuevo. Pero no dejaremos a la pobre Marta sin saber qué hacer

Beth autor 05/10/2010 · 23:26

Gracias, Emme, con gusto leeré alguno de tus textos. Saludos

Indigo 06/10/2010 · 01:12

Buenos esos matices que percibo, a medida que leo esta historia interesante.

Norah 06/10/2010 · 06:32

Beth, ese Alvar, ese Alvar, cada vez mas siniestro…guau.Beso

Beth autor 06/10/2010 · 10:00

Me alegro de que te parezca interesante, Indigo

Beth autor 06/10/2010 · 10:00

Norah, casi lo único que siento es haberle dado a semejante personaje un nombre que me gusta tanto. Pero nada, que ya es Alvar, no lo puedo cambiar. Ahora ya no. Un gran abrazo para ti

Nemo 28/10/2010 · 17:45

Habrá que ver que hace Marta con estos hallazgos escritos... como para no dormir...
Te sigo amiga...

Beth autor 28/10/2010 · 17:48

Yo se lo que haría si fuese ella: echar a correr hasta donde nadie me encontrase