Ítaca
Cuando vuelvas a Itaca
no hagas que el viaje
sea largo, amor.
No escuches a las sirenas
aunque te atraigan
con sus sonoros cantos,
y tampoco permitas
que encalle tu barco
en las rocas ni que
te atrapen los cíclopes
o que te traguen las olas.
Cuando vuelvas a Itaca
amor, solo recuerda
el suave susurro de las caracolas
y a quien te espera tejiendo
y destejiendo mantos hechos
de bruma que se funden con
besos de espuma nacidos
al amparo de la aurora.
no hagas que el viaje
sea largo, amor.
No escuches a las sirenas
aunque te atraigan
con sus sonoros cantos,
y tampoco permitas
que encalle tu barco
en las rocas ni que
te atrapen los cíclopes
o que te traguen las olas.
Cuando vuelvas a Itaca
amor, solo recuerda
el suave susurro de las caracolas
y a quien te espera tejiendo
y destejiendo mantos hechos
de bruma que se funden con
besos de espuma nacidos
al amparo de la aurora.
6 comentarios
Polaris
20/07/2014 · 12:31

Para mi siempre seras ella.
Estas preciosa.
Pol.
Sandor
20/07/2014 · 14:19
Beth...Penelope,regresará,nada encontrará fuera lo que Itaca tiene,una mujer que no necesita cantar...y tus latidos le guiarán.
besos
Carlos
Ingresá para dejar un comentario.
Has conseguido plasmar una Penélope poeta, que hipnotiza al lector. Sólo espero que no hagas como ella y deshagas lo escrito como ella deshacia por la noche lo que tejia por el día.
Que tu poema perdure, pues es muy hermoso.
Un saludo, Beth.