Un Faro Azul
las largas noches
de invierno, toma
prestada mi mirada
para que por unas horas
se adueñe de tu universo.
Serán solo momentos,
un tiempo en que
todo es nada,
donde hasta las risas
se vuelven amargas
y donde la ausencia
duele como una espada.
Haz, por un instante,
de mis ojos tu faro,
el que te guíe con
amor a un lugar
donde todo sea claro,
luminoso y sin tormento,
donde no exista el dolor.
Si eso puedo conseguir
puedes creer que me iré
sin un solo lamento,
pensando que ha merecido
la pena cruzar este
puente de luto,
que habrá servido para algo
tanta renuncia y un corazón roto
8 comentarios
hermoso poema
un saludo
Serán solo momentos,
un tiempo en que
todo es nada,
donde hasta las risas
se vuelven amargas
y donde la ausencia
duele como una espada.
Haz, por un instante,
de mis ojos tu faro,
el que te guíe con
amor a un lugar
donde todo sea claro,
luminoso y sin tormento,
donde no exista el dolor.
Muy hermoso poema, muy sentido como siempre es un placer leerte.
Un enorme abrazo.
Una vez fui a ver a mi padre al cementerio, y después de estar un rato frente a su tumba, sin darme cuenta le comencé a hablar en voz alta. No sé cuanto tiempo pudo haber pasado, pero de repente se acercó un señor y sin más me dijo: Amigo si yo fuera usted no hablaría tanto con los muertos... ellos nunca contestan.
Lo que pude entender fue que era momento de dejarlo ir... de liberarlo de mi mente... Eso mismo entendí que busca el poema, pero como ya sabes, no tiene porque ser cierto, sólo es mi forma peculiar de ver las cosas...
Te mando un beso y un abrazo enorme...
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...Serán solo momentos,
un tiempo en que
todo es nada,
donde hasta las risas
se vuelven amargas
y donde la ausencia
duele como una espada...
Mucho define esta estrofa sentida a rabiar ¿verdad?
un poema precioso
Antonio