Un Soplo de Aire Fresco
A través del cuadro de la ventana
saludo a Sarastro y a sus sacerdotisas
postrado desde hace semanas
en esta mi cama con órdenes precisas
Un cabello rebelde de almendro
con pétalos blancos adornado
cuelga sobre el suelo alfombrado
jugando con macetas de enebro
En el cielo dibuja el vencejo
sin esfuerzo, acrobacias imposibles
con chillidos ensordecedores increíbles
cual galán esboza con esmero, su cortejo.
Y susurra el agua en el estanque
a sus nuevos habitantes pequeños,
que ha llegado el arranque
de una untuosa sinfonía de sueños;
onirismo luminoso en reunión
de bellas dalias rojigualdas
y grandes dientes de león
creando así hermosas guirnaldas;
que acomodan a sus huéspedes
en busca del néctar anhelado
formándose grupos, incluso redes
donde saciar deseo tan ansiado.
Acaso se oye en un parque cercano
una melodía de dulces sones y risas,
de jóvenes que anticipando el verano
disfrutan bajo el sol alegres, sin prisas.
Ya fue expulsada la reina de la noche
olvidadas y encerradas sus damas
iluminada la oscuridad con derroche
de un fuego alimentado con llamas
donde crepitan los llantos, los dolores
de una existencia cruelmente despojada
de balanceo, llena ésta de pudores
engendrados en la ayuda prestada.
Así pues, amaina el temporal
se desenmaraña la tupida bruma
por la ladera se divierte el manantial
en la arena pierden las olas su espuma.
saludo a Sarastro y a sus sacerdotisas
postrado desde hace semanas
en esta mi cama con órdenes precisas
Un cabello rebelde de almendro
con pétalos blancos adornado
cuelga sobre el suelo alfombrado
jugando con macetas de enebro
En el cielo dibuja el vencejo
sin esfuerzo, acrobacias imposibles
con chillidos ensordecedores increíbles
cual galán esboza con esmero, su cortejo.
Y susurra el agua en el estanque
a sus nuevos habitantes pequeños,
que ha llegado el arranque
de una untuosa sinfonía de sueños;
onirismo luminoso en reunión
de bellas dalias rojigualdas
y grandes dientes de león
creando así hermosas guirnaldas;
que acomodan a sus huéspedes
en busca del néctar anhelado
formándose grupos, incluso redes
donde saciar deseo tan ansiado.
Acaso se oye en un parque cercano
una melodía de dulces sones y risas,
de jóvenes que anticipando el verano
disfrutan bajo el sol alegres, sin prisas.
Ya fue expulsada la reina de la noche
olvidadas y encerradas sus damas
iluminada la oscuridad con derroche
de un fuego alimentado con llamas
donde crepitan los llantos, los dolores
de una existencia cruelmente despojada
de balanceo, llena ésta de pudores
engendrados en la ayuda prestada.
Así pues, amaina el temporal
se desenmaraña la tupida bruma
por la ladera se divierte el manantial
en la arena pierden las olas su espuma.
Este texto fue recomendado por
10 comentarios
Lasombra
26/03/2018 · 06:24
Precioso verso final, me ha gustado mucho.
Marcial
26/03/2018 · 18:30
Interesante lírica. Muy bueno.
Remi
27/03/2018 · 19:21
Evocas bellas imagenes en cada verso, la llegada de la primavera te despertó la magia.
Un abrazo Clopezn.
Danae
29/03/2018 · 19:22
Así pues, amaina el temporal
se desenmaraña la tupida bruma
por la ladera se divierte el manantial
en la arena pierden las olas su espuma.
Me han gustado muchos de tus versos en este poema, pero esta última estrofa es mi preferida por ser tan alegre y cantarina estrofa final.
Un gran abrazo
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Sarastro dice y hace.
La lírica entra de gala a este poema.
Felicitaciones
Lu