El Tercer Ojo

Desde mi balcón, atalaya de tantos suspiros al aire, veo que ya ha girado la oscuridad sobre sus goznes, puerta que ha enclaustrado al ocaso en noche cerrada sobre las aguas salinas. Solo hay un brazo de mar entre tu orilla y la mía. Sin embargo, no es ahí donde se detiene mi mirada, navegando su nostalgia por el paisaje infinito de un cielo que percibo denso y monocorde. Cuando por fin descienden mis pupilas esquivas, se anclan a la luz de las farolas que imagino titilar junto a ti, puntos gualdas en el horizonte. Hay una estela iridiscente de luna plateada que me traza el camino; ondulante sobre el continuo vaivén de las olas, me hipnotiza Aparto la vista con brusquedad, cierro los ojos con fuerza, y activo otros sentidos.
Ya el otoño mezcla el olor punzante a algas, a salitre, con el olor enmohecido de las hojas caídas; susurran, traídas y llevadas por la suave brisa. Desde la cornisa que techa mi balcón, y que me resguarda, me llega también el sonido de un ligero revoloteo, un leve e intermitente piar de vencejos - aviones emplumados, aterrizados en las oquedades que me son inescrutables. De cuando en cuando, oigo el batir, casi imperceptible, de las alas de un distraído murciélago, aproximándose a la tenue luz que me envuelve.
No estoy sola, pienso La vida me rodea, y es bella, siempre bella, siempre circular, siempre renovándose Solo hay que aspirar los aromas que impregnan el aire, descifrar las armonías encriptadas, y observar el presente con el Tercer Ojo- ese que sabe dónde mirar, cómo mirar
Abro los ojos el Ojo - y veo mi triste noche otoñal transformada en hermosa bóveda estival de lluvia de estrellas.

29 comentarios
MUY BUEN TEXTO ME HA GUSTADO MUCHO
UN SALUDO
Ufff... Que cantidad de imagenes Danae, siempre un placer recrearse en tu ventanita, donde en esta ocasion, el otono y su nostalgia hacen presa.
Un abrazo
Antonio
Bella, simplemente arte. Besitos.
Magnífico, Danae, cuanta dulzura en tus palabras, cuanta poesía que va y viene, entre ese aroma de melocotón tardío, y el viento que ya me sopla la caída de las hojas.
Quiero soñar. Pero las turbulencias humanas con que empieza el otoño me tienen el alma bloqueada.
Magnífico, Danae, cuanta dulzura en tus palabras, cuanta poesía que va y viene, entre ese aroma de melocotón tardío, y el viento que ya me sopla la caída de las hojas.
Quiero soñar. Pero las turbulencias humanas con que empieza el otoño me tienen el alma bloqueada.
La noche otoñal,no tiene por que ser siempre triste,puede ser hermosa siempre y cuando la veas con ilusión y esperanza,Como tu bién dices - el OJO-te indica como mirar y adonde mirar de ti depende el seguir sus indicaciones.El escrito precioso. Un beso grande,
Qué bueno Danae , qué bueno...
¿Te imaginas el tercer ojo mirando a través de los normales?
Es mi sueño y a lo que aspiro.
, me llega también el sonido de un ligero revoloteo, un leve e intermitente piar de vencejos - aviones emplumados, aterrizados en las oquedades que me son inescrutables...pero siempre vos hija de Poseidon puedes escuchar, beso grande.
danae :)
he vuelto, me encanta este texto... hacia mucho que no venia por aqui, gracias por todo y sigue inspirando
Que viaje mas astral me has regalado ufff que imagenes eres toda una belleza querida poetisa que honor estar aqui en tu acogedor espacio.
Un enorme abrazo.
El tercer ojo... el tercer ojo... sin él, cerraríamos el chiringuito. Me has llenado de tanta sabiduría que estoy en un bucle.
Arriba, vecina!
La vida, que a veces no sabemos apreciar, nos desborda. Somos tan necios que miramos pero no vemos, oímos pero no escuchamos. Sólo desde, como tu dices "atalaya de tantos suspiros al aire" podremos saborear la vida y todo su misterio que ocasionalmente queda oculto a ojos inexpertos y vulgares.
Tu poema, en ese sentido, es tal vez una llamada de atención. Una mirada en derredor diferente, con otros y desconocidos sentidos. Un tecer ojo, tal vez, que nos muestre nuevas realidades.
un saludo
Una forma subyugante de hablar de amor, de recordar el tiempo vivido junto al ser amado y los relojes de arena que aún han de trasvasar de un lado a otro, en el acontecer de los tumultos de la propia existencia.
Una prosa muy poética, que me guardo en mis inhóspitas cavernas.
Un beso, amiga.
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Movido paseo descriptivo de amplios encuentros, conjugando estética, sentires y evocación de observadora aguda. Así es el tercer ojo. Me ubiqué a tú lado presenciando esa acuarela maravillosa.
Beso querida.