Llegar a Ser
Dime lo que soy y seré lo que soy, pero dime lo que puedo llegar a ser y llegaré a ser lo que puedo ser. Durante mi adolescencia tuve la enorme fortuna de tener como profesor de todas las materias de bachillerato a un genial maestro llamado Don Florencio Lucas Rojo. De él aprendí a seguir sus consejos y a formar un criterio propio. Él hizo posible que yo llegara a donde quería llegar porque no me decía lo que era mientras estudiaba bajo su sabiduría sino lo que podía llegar a ser si luchaba por conseguirlo. No debemos engañarnos. Todos tenemos necesidad de reconocimiento a la hora de pertenecer a una comunidad más o menos pequeña o más o menos grande. Y todos aprendemos de los errores pero sobre todo nos arriesgamos a triunfar si es que queremos llegar a ese momento que buscamos en nuestro interior para dejar de ser "cosificaciones del consumo" y convertirnos en "humanizaciones de lo social".
El escritor, guionista, director y productor de cine Michael Crishton decía "el lobo que permanece en su escondite nunca encuentra alimento, como tampoco obtiene la victoria el hombre que duerme". A todos nos llega, en nuestro periplo evolutivo hacia la madurez, momentos en que nos preguntamos qué podemos llegar a ser y cómo podemos hacer realidad nuestros deseos, nuestras ilusiones, nuestros sueños, esas metas que queremos alcanzar para decir que somos dichosos. Todos pasamos por un matiz interior de nuestra personalidad antes de presentarnos hacia los demás. ¿La victoria viene desde fuera o está en nuestro interior? Es en nuestro interior donde se celebran las más arduas batallas para reconocernos como seres humanos con identidad suficiente para decir que, más allá del éxito o fracaso, se encuentra la pregunta de si somos felices o infelices con lo que hemos decidido ser.
En la vida muchas veces debemos olvidar el "yo soy yo y mis circunstancias" para encontrarnos con el "yo soy yo y mis decisiones". He ahí la clave principal. Todas nuestras decisiones desatan consecuencias. Si logras que esas consecuencias te hagan feliz es que has triunfado en el ámbito interior de tu persona.
El escritor, guionista, director y productor de cine Michael Crishton decía "el lobo que permanece en su escondite nunca encuentra alimento, como tampoco obtiene la victoria el hombre que duerme". A todos nos llega, en nuestro periplo evolutivo hacia la madurez, momentos en que nos preguntamos qué podemos llegar a ser y cómo podemos hacer realidad nuestros deseos, nuestras ilusiones, nuestros sueños, esas metas que queremos alcanzar para decir que somos dichosos. Todos pasamos por un matiz interior de nuestra personalidad antes de presentarnos hacia los demás. ¿La victoria viene desde fuera o está en nuestro interior? Es en nuestro interior donde se celebran las más arduas batallas para reconocernos como seres humanos con identidad suficiente para decir que, más allá del éxito o fracaso, se encuentra la pregunta de si somos felices o infelices con lo que hemos decidido ser.
En la vida muchas veces debemos olvidar el "yo soy yo y mis circunstancias" para encontrarnos con el "yo soy yo y mis decisiones". He ahí la clave principal. Todas nuestras decisiones desatan consecuencias. Si logras que esas consecuencias te hagan feliz es que has triunfado en el ámbito interior de tu persona.
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6 comentarios
Diegozami
27/07/2018 · 17:04
Estimado Diesel, me alegra tanto leerte. No sabes la agradable sensación que me provoco, este tu texto.
Lo único que me animo a aportar si me lo permites, es que algunas veces; cada uno termina siendo como puede y no como quiere.
Hay oportunidades, en quedamos muy condicionados por lo que vivimos y en etapas cruciales de la vida, o simplemente no tuvimos la gran suerte que has tenido tu, que has tenido un guía en tu bachillerato que te ha marcado.
Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión final..."soy soy yo y mis decisiones", aunque algunas veces... las circunstancias alteren la lógica.
Un saludo muy cordial.
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No bajo los brazos, si lo hago estoy perdida sumisa de mi realidad, cada una de mis decisiones me ayudan a crecer.
Muy buen texto, sabias reflexiones.
Un abrazo Diesel.