No Subestimo
Se me iba la vida viéndote crecer,
la tinta desesperada rasguñando el papel.
Viéndote morir desdeñando mi frazada,
el esmalte de tus uñas en mi piel.
Perdía las coordenadas espacio temporales,
Me zambullía en mares sin saber nadar.
Repasaba infatigablemente momentos que cotizaban,
Llegada la hora del inventario final.
Y regresé de allí donde perdí mi corona,
de la adolescencia candente que no supe sobrellevar.
Malgasté cartuchos de balas que no usaba,
Ventilé mentiras sin saber por qué.
Y hoy no subestimo al joven desplumado,
Que de súbito asaltado todo abandonó.
La arena del puño se supo liberada,
Pasaron mil años del tiempo aquel.
la tinta desesperada rasguñando el papel.
Viéndote morir desdeñando mi frazada,
el esmalte de tus uñas en mi piel.
Perdía las coordenadas espacio temporales,
Me zambullía en mares sin saber nadar.
Repasaba infatigablemente momentos que cotizaban,
Llegada la hora del inventario final.
Y regresé de allí donde perdí mi corona,
de la adolescencia candente que no supe sobrellevar.
Malgasté cartuchos de balas que no usaba,
Ventilé mentiras sin saber por qué.
Y hoy no subestimo al joven desplumado,
Que de súbito asaltado todo abandonó.
La arena del puño se supo liberada,
Pasaron mil años del tiempo aquel.
2 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
La juventud debe estimarse no sólo por edad sino también por el espacio temporal en el que se desarrolla y también porque es una etapa importante en donde se construye identidad. Ahora se ve la necesidad de que participen activamente para que cuestionen lo establecido, para proponer nuevas visiones, para que superen lo que nosotros los adultos hicimos... haces bien en no subestimarla.
Además me gustó mucho el verso "La arena del puño se supo liberada".
Valiosa poesía!