De Chistera y Miriñaque
Tomo tu mano ofrecida
de las mías en el nido,
de tomarla al instante
veo tu cara florecida
de arreboles que han nacido
de tu pecho palpitante.
A mis labios la aproximo,
el su olor me embriaga,
un beso en ella dejo,
acaríciola con mimo
sintiendo como daga
de la pasión un reflejo.
En la pérgola escondida
de heliotropos rodeados
mi amor declaro rendido,
que por ti es recibido
veo mi dicha cumplida.
Benditos sean los hados.
Tu pañuelo quedo en prenda
de este amor compartido,
mi devoción sin enmienda
va prendida en tu vestido.
Al alejarte te miro,
queda en el aire un suspiro.
de las mías en el nido,
de tomarla al instante
veo tu cara florecida
de arreboles que han nacido
de tu pecho palpitante.
A mis labios la aproximo,
el su olor me embriaga,
un beso en ella dejo,
acaríciola con mimo
sintiendo como daga
de la pasión un reflejo.
En la pérgola escondida
de heliotropos rodeados
mi amor declaro rendido,
que por ti es recibido
veo mi dicha cumplida.
Benditos sean los hados.
Tu pañuelo quedo en prenda
de este amor compartido,
mi devoción sin enmienda
va prendida en tu vestido.
Al alejarte te miro,
queda en el aire un suspiro.
5 comentarios
Indigo
23/01/2011 · 15:52
y con sentimiento*, me faltó agregar.
Saludos Jucatohi.
Teresina
31/01/2011 · 14:56
Tu poesia me recuerda la poesia romantica de BEQUER , me gustó mucho pues hacia tiempo que no leia algo que con la sola poesia yo viera la imagéncomo si se estuviera representando delantemio. Saludos.
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Tu composición es interesante, aunque no soy amante de seguir métrica alguna, considero que tienes ese don y lo trabajas con arte.
Saludos, fué agradable leerte.