Cuerpo y Sangre Ya Son de Los Altares
Surgió tu nombre entre el siempre y el jamás
como un nunca de voz, de gesto y de forma,
fue como la impresión de perder el sino,
se hizo grieta el sensible dios de la añoranza.
El poema gritó prendiendo palabras,
voraz la memoria se mojó de pena,
-ya no estás-
será de lo eterno el vernos.
Acuden del tiempo final todas las sombras,
cuerpo y sangre ya son de los altares,
siento un pecho de rompientes y condena.
Me hace falta escribir,
y callar
y aceptar
y perdonarme.
como un nunca de voz, de gesto y de forma,
fue como la impresión de perder el sino,
se hizo grieta el sensible dios de la añoranza.
El poema gritó prendiendo palabras,
voraz la memoria se mojó de pena,
-ya no estás-
será de lo eterno el vernos.
Acuden del tiempo final todas las sombras,
cuerpo y sangre ya son de los altares,
siento un pecho de rompientes y condena.
Me hace falta escribir,
y callar
y aceptar
y perdonarme.
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5 comentarios
Polaris
16/08/2016 · 15:32
Hermoso poema, como todo lo que escribes, siempre me llega al corazón.
Te mando una beso hermoso de cariño.
Pol.
Mujerdistinguida
16/08/2016 · 22:10
Precioso, escribes de una forma muy dulce.
Elisa.
Mejorana
26/02/2017 · 18:56
Hermoso poema, Lu.
Y mira que vengo días dando vueltas por aquí para encontrarte.
Estabas lejos y ahora estás aquí.
Te dejo un abrazo.
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Como.siempre dando lo mejor cada vez que escribes.
Saludos