Si No Creyera En la Locura
Si no creyera en la locura
Silvio Rodríguez
Dulce es la hora,
crece el sol y pronuncia el alba,
tañe el pulso y el canto y el viento
Ella se saluda,
dueña del tiempo del día.
(-Repárame, amado mío, arráncame del fin si confabula.)
Ha de esperar allí,
contra el vidrio-luz,
su perfume a lluvia,
su calidez de manta,
esa talla de hombre.
(-Aliéntame, amado mío, hazlo de puño y letra.)
Y se acomoda a la suerte:
ternura/fuego/destino.
Los gorriones anidan en su balcón,
algo anda bien,
le ahoga menos la asfixia.
Silvio Rodríguez
Dulce es la hora,
crece el sol y pronuncia el alba,
tañe el pulso y el canto y el viento
Ella se saluda,
dueña del tiempo del día.
(-Repárame, amado mío, arráncame del fin si confabula.)
Ha de esperar allí,
contra el vidrio-luz,
su perfume a lluvia,
su calidez de manta,
esa talla de hombre.
(-Aliéntame, amado mío, hazlo de puño y letra.)
Y se acomoda a la suerte:
ternura/fuego/destino.
Los gorriones anidan en su balcón,
algo anda bien,
le ahoga menos la asfixia.
1 comentario
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Luia!!!! : ) .. Tan Bella Poesìa! que representas en tus versos, son como un dulce canto!!! entre cada palabra y el sentimiento, tan delicado desde su comienzo, hasta el final! : ) ... Muy Bueno !!! Un Gran Abrazo!!!!!!
Luis J. Cabrè!