Los ManrÃquez
en el que salà ufano a trabajar, por ser entre semana,
regresarÃa a casa, once horas después, de oro y grana,
sin recordar como atravesé con mi bicicleta las vÃas urbanas.
Todo empezó cuando visité a un cliente al ejercer mi profesión.
En un local de esos que ahora llaman de restauración
me requerÃan para, como perito, desempeñar mi misión
y una vez acabados los trabajos, firmar su conclusión.
Como en mi tierra ya viene siendo tradición sana,
al terminar una obra y antes de abrir al público la persiana,
el dueño invita a un ágape tirando la casa por la ventana.
A una cerveza siguieron otras, porque es costumbre muy hispana.
Después, de vino y tapas me puse hasta llegar al nirvana;
luego, de Wisquis, morao como cardenales de la curia vaticana
Total, que entre una cosas y otras cogà una borrachera soberana.
No sé cómo pude pedalear, pues no estaba para filigranas,
pero al llegar a casa me encuentro a mi mujer en plan germana,
sÃ, de esas de la “Gestapo” o las “SS” que parecen otomanas.
¡Qué interrogatorio!Yo, gacelilla y ella, leona de la sabana.
¿Dónde has estado? ¿Con quién? ¿No te habrás ido de fulanas?
Fen lof Magrifquez, eg lon mangrinez; nada, no daba en la diana
Mientras, ella, con un flexo me alumbraba y me atizaba lana.
Como pude le dije- cariño apiádate de mà y tráeme una palangana
que no vengo de fulanas, ni menganas, ni zutanas, ni marranas;
sólo te quiero a ti, porque eres mi sultana, carita de porcelana.
Se ve que con estas palabras, que se me antojaron bequerianas,
se ablandó, se compadeció de mà y me hizo una tisana.
Después cariñosa me acunó suave y me cantó una nana.
No vuelvo a beber hasta que se me olvide, prefiero una almorrana
8 comentarios
sea lo que séa me he reido mucho, cuando no atinaba al nombre he inundado el barrio con grande carcajada, eso bien que has escrito. Saludos :)
Jajaja Si esque es mejor para beber el agua bendita Jajajajaja.
Un abrazo
Es malo beber, sobre todo cuando uno se bebe hasta el agua de los floreros. En la tramontana de la melopea, los recuerdos permanecen turbios en la memoria y eso cuando aparecen.
Hay quien bebe para olvidar y hay quien se sumerge en el olvido cuando bebe, sin querer.
Simpático personaje el protagonista y una buena rima para adornar todavÃa más el cotarro.
DeberÃas escribir el poemario, del "libro del buen humor".
Un saludo amigo.
jajaja, buena esa veta humorÃstica, por cierto, muy escasa por estos lares.
Saludos.
Ingeniosa y divertida! Felicitaciones :)
Ingeniosa y divertida! Felicitaciones :)
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Os presento esta historia real acontecida a un amigo muy próximo. Seguro que sonreÃs
Gracias por venir