El Olvido No Existe
El olvido no existe
¿Donde fue que me perdí aquella tarde insonora?
fue acaso en la falsa intimidad de los sueños?
donde fue que me extravié?
fue en la duda, asomada a la angustia?
¿ al engaño repetido
adherida a tu ausencia?
¿Oh me perdí en la pena negra de esa cueva profunda?
en donde tantas repetidas veces
navego entre mis pensamientos
buscándote en mis mundos internos
buscándome, quien sabe
Las palabras son mis armas,
las guardo en los bolsillos de la noche,
para usarlas si acaso ,
en mis atardeceres lánguidos.
No te podré dejar de amar y eso lo sabes
porque el olvido no existe
me trepo de nuevo en el mismo carrusel
y sigo dando vueltas, ya lo vez
de nuevo como una noria
regresando al mismo lugar de encuentro,
al mismo tiempo
en el que me pierdo en las mansas corrientes de tus manos..
Y hacemos de nuevo el amor entre sonidos
de flautas a la luz de las luciérnagas,
mientras a lo lejos se escucha el sonido de una música prístina
haciéndose presente
en nuestro encuentro fugaz.
quizás soñado.
Perdemos la noción del tiempo
cuando la luna nos arropa con un rocío afrodisíaco,
nos envuelve como abejas inquilinas,
entonces, te miro distanciada
como en el vóltice nervioso de una ola,
con las pupilas claras
sueños trasnochados que al apagarse nos dejan cada vez más solos.
Doris Melo
2010
¿Donde fue que me perdí aquella tarde insonora?
fue acaso en la falsa intimidad de los sueños?
donde fue que me extravié?
fue en la duda, asomada a la angustia?
¿ al engaño repetido
adherida a tu ausencia?
¿Oh me perdí en la pena negra de esa cueva profunda?
en donde tantas repetidas veces
navego entre mis pensamientos
buscándote en mis mundos internos
buscándome, quien sabe
Las palabras son mis armas,
las guardo en los bolsillos de la noche,
para usarlas si acaso ,
en mis atardeceres lánguidos.
No te podré dejar de amar y eso lo sabes
porque el olvido no existe
me trepo de nuevo en el mismo carrusel
y sigo dando vueltas, ya lo vez
de nuevo como una noria
regresando al mismo lugar de encuentro,
al mismo tiempo
en el que me pierdo en las mansas corrientes de tus manos..
Y hacemos de nuevo el amor entre sonidos
de flautas a la luz de las luciérnagas,
mientras a lo lejos se escucha el sonido de una música prístina
haciéndose presente
en nuestro encuentro fugaz.
quizás soñado.
Perdemos la noción del tiempo
cuando la luna nos arropa con un rocío afrodisíaco,
nos envuelve como abejas inquilinas,
entonces, te miro distanciada
como en el vóltice nervioso de una ola,
con las pupilas claras
sueños trasnochados que al apagarse nos dejan cada vez más solos.
Doris Melo
2010
6 comentarios
Iocundo
03/07/2010 · 23:16
Experiencia adanica la del poema. Las palabras...crean y destruyen, matan y hacen renacer.
Gonzalo
04/07/2010 · 00:28
Realmente impresionante, leo todos tus textos, realmente te admiro.
Alguna vez me pregunte para que formar parte de esta red si yo no se escribir muy bien. (a pesar de que es una gran pasion escribir)
Hoy me contesto esa pregunta, para conocer estas obras magnificas como las tuyas.
suerte y un abrazo
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¿Donde fue que me perdí aquella tarde insonora?
fue acaso en la falsa intimidad de los sueños?
donde fue que me extravié?
fue en la duda, asomada a la angustia?
¿ al engaño repetido
adherida a tu ausencia?
Preguntas abiertas, sueños inconclusos, amor no amanecido ...
En el círculo abierto de las ilusiones perdidas no hay lugar para el olvido.
Un hermoso poema, Malarmeriana. Me alegra volver a verte por aquí.
Tu poesía me habla al corazón.
Un beso, amiga.