Río Ariguanabo
Como ermitaño va hacia la cueva
más bien escapando,
nadie sabe de que.
Desde los costados,
seductores montes abanican su prisa,
sin desdeñar el recuento
del manantial fecundo,
que tan solo descubren
pintores y poetas.
Estrecho tu mano,
por cada navegar hay botes
que no hacen caso del remo.
¿Cuántas veces ausentes
un rumor nos convoca su nombre?
Aguas benditas de San Antonio Abad,
retiro sosegado en viejos puentes
donde se posan las musas.
Aunque el abandono
de algunos te maltrate,
misticamente has sido
refugio y cauce de lágrimas o ilusiones
atesoradas como raras perlas
sumergidas por tí.
Autora: María Esther Valiente
más bien escapando,
nadie sabe de que.
Desde los costados,
seductores montes abanican su prisa,
sin desdeñar el recuento
del manantial fecundo,
que tan solo descubren
pintores y poetas.
Estrecho tu mano,
por cada navegar hay botes
que no hacen caso del remo.
¿Cuántas veces ausentes
un rumor nos convoca su nombre?
Aguas benditas de San Antonio Abad,
retiro sosegado en viejos puentes
donde se posan las musas.
Aunque el abandono
de algunos te maltrate,
misticamente has sido
refugio y cauce de lágrimas o ilusiones
atesoradas como raras perlas
sumergidas por tí.
Autora: María Esther Valiente
Este texto fue recomendado por
6 comentarios
Voltereta
07/06/2015 · 01:12
Más que un poema, la verdad es que parece una postal, he visto el rio e incluso he añorado estar allí.
Escribes francamente bien.
Un saludo.
Sandor
29/07/2015 · 14:05
Es mi pimer encuentro con tus textos,este me ha impresionado gratamente...describes lo que es un río, esa seducción que nos arrebata a los que los amamos.., miles de emociones tuve, tengo y espero tener en los ríos de mi tierra asturiana.
¿Cuántas veces ausentes
un rumor nos convoca su nombre?...e exacto.
Besos
Carlos
Entre mis textos hay algunos que hablan de lo mismo
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Madre mía, que poema tan bueno, escribes como los mismos ángeles.
Maravilloso.
Pol.