TusTextos

Fuego.

Cuando tu recuerdo parecía un espejismo, viniste.
Viniste a recordarme cómo era el fuego. Hablamos un poco, me follaste rápido, con ropa, sin alma... y te largaste; así, frio, sin cigarro de después ni besos de post-sexo. Esos detalles poco importaron...
Y yo me quemé con tus ojos de fuego, encendiste las brasas de mis labios que un día dejaste ahí, reposando por si volvías...
Malditos los días; los de después, donde sólo hay cenizas que recuerdan que volvimos a arder, para apagarnos de un soplido para evitar causar una catástrofe natural.
Naturalmente, el fuego abrasa y devasta, pero también se apaga...
Melmel19 de mayo de 2021

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