Amor a Distancia (4ª Parte)
Después de cenar, dejamos a Damián con su amiga. En el trayecto del coche, volvió a llamar Héctor y monto otra escena, cosa que no soporte y le di pie para que no fuera tan constante en sus llamadas y me dejara mi libertad y mi espacio para salir con mis amistades, seria celos ¿fundados o infundados? Para mi infundados pero ya teníamos una amistad muy espacial. Cuando dejamos a Damián, las caricias volvieron a surgir, como si hubiéramos sido una pareja de amantes escondidos del marido fiel y celoso.
Fuimos a tomar una copa, ninguno de los dos solemos beber pero si una copa de vez en cuando, yo me tome un mojito y no recuerdo que fue lo que el tomo. Estuvimos en el pub prácticamente hasta que cerró, ese era el segundo día que pasábamos juntos y ya parecía que nos conociéramos de toda la vida, como si fuéramos amigos de la infancia.
Después de irnos del pub volvimos a mi casa, y nos volvimos a tumbar en su cama a hablar, pero algo cambio esa noche, ya no era igual que el día anterior, se notaba, se veía, se respiraba, estaba a gusto a su lado, en ningún momento me sentí violenta, ni nerviosa, ni nada que se le parezca.
Mientras hablábamos esa noche el empezó a acariciar mi espalda, por encima de la camiseta y el cuello y trozos de carne que no tapaba esta, cariñoso en todo momento y respetuoso, me sentía querida y sentía como lo quería, tenia ganas de abrazarlo, besarlo, acariciarle, pero tantas cosas se pasaban por mi mente, no estaba dispuesta a hacerle daño por estar confundida. Por encima de todo admiraba, respetaba y quería a Juan como amigo y lo único que no me permitiría seria dañarlo, tenia que estar segura antes de dar ese paso. Por otro lado también pensaba que a lo mejor el era así de cariñoso y me estoy creando unas ilusiones que no son ciertas, a lo mejor solo siente amistad por mi, no sabia que era todo lo que estaba pasando, pero mi mente estaba empezando a maquinar
Me quede dormida en su cama mientras el me acariciaba, su voz sonó diciéndome: Corre vete a tu cama que es tarde
Según me contó con el tiempo, el se quedo dormido también acariciándome.
A la mañana del domingo no trabajaba, y habíamos quedado con mis padres, mi abuela y mis tíos para irnos a comer a un chiringuito en un pueblo de la costa de Granada, precioso pueblo y preciosas calas. Fui a su cama a despertarlo, teníamos que arreglarnos para ir al pueblo.
Fue la primera vez que lo vería despertarse, lo estuve mirando un rato antes de llamarlo, mientras me sorprendía a mi misma preguntándome que me estaba pasando, pues lo miraba con ternura en vez de despertarlo sin mas dilación, no podía ser, me sorprendía yo a mi misma de extraña forma, grata pero extraña, también me sentía segura, como si yo no fuera la única que sentía algo creciendo dentro de mi poco a poco, pero a marcha forzada, era como sentir la velocidad, en un coche parado, sensación extraña pero bonita, nunca antes pensé que fueran posible las cosas así de esta manera
Fuimos a tomar una copa, ninguno de los dos solemos beber pero si una copa de vez en cuando, yo me tome un mojito y no recuerdo que fue lo que el tomo. Estuvimos en el pub prácticamente hasta que cerró, ese era el segundo día que pasábamos juntos y ya parecía que nos conociéramos de toda la vida, como si fuéramos amigos de la infancia.
Después de irnos del pub volvimos a mi casa, y nos volvimos a tumbar en su cama a hablar, pero algo cambio esa noche, ya no era igual que el día anterior, se notaba, se veía, se respiraba, estaba a gusto a su lado, en ningún momento me sentí violenta, ni nerviosa, ni nada que se le parezca.
Mientras hablábamos esa noche el empezó a acariciar mi espalda, por encima de la camiseta y el cuello y trozos de carne que no tapaba esta, cariñoso en todo momento y respetuoso, me sentía querida y sentía como lo quería, tenia ganas de abrazarlo, besarlo, acariciarle, pero tantas cosas se pasaban por mi mente, no estaba dispuesta a hacerle daño por estar confundida. Por encima de todo admiraba, respetaba y quería a Juan como amigo y lo único que no me permitiría seria dañarlo, tenia que estar segura antes de dar ese paso. Por otro lado también pensaba que a lo mejor el era así de cariñoso y me estoy creando unas ilusiones que no son ciertas, a lo mejor solo siente amistad por mi, no sabia que era todo lo que estaba pasando, pero mi mente estaba empezando a maquinar
Me quede dormida en su cama mientras el me acariciaba, su voz sonó diciéndome: Corre vete a tu cama que es tarde
Según me contó con el tiempo, el se quedo dormido también acariciándome.
A la mañana del domingo no trabajaba, y habíamos quedado con mis padres, mi abuela y mis tíos para irnos a comer a un chiringuito en un pueblo de la costa de Granada, precioso pueblo y preciosas calas. Fui a su cama a despertarlo, teníamos que arreglarnos para ir al pueblo.
Fue la primera vez que lo vería despertarse, lo estuve mirando un rato antes de llamarlo, mientras me sorprendía a mi misma preguntándome que me estaba pasando, pues lo miraba con ternura en vez de despertarlo sin mas dilación, no podía ser, me sorprendía yo a mi misma de extraña forma, grata pero extraña, también me sentía segura, como si yo no fuera la única que sentía algo creciendo dentro de mi poco a poco, pero a marcha forzada, era como sentir la velocidad, en un coche parado, sensación extraña pero bonita, nunca antes pensé que fueran posible las cosas así de esta manera
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