La Noche de Mis Dias
He navegado contra la marea que arrastra mis viejas ilusiones,
buscando un caudal ante el fin de mis días,
que será de mi,
que será del sol al anochecer,
siento ansisas ante al apogeante tambaleo de las manos,
sí, de aquellas que te atrapan antes del medio día,
mientras el latido desenfrenante del edén retumba
en mis puertas,
puedo sentir como el rancio color del pataleo ambulante de una vida marca su fin,
es la extrañeza de aquellos infantes cegados por la beación de un toque de fronteras,
entre lo que sería ser feliz y poder vivir,
tal vez haya muerto al nacer,
talvez haya empezado a vivir al morir,
o sólo deba vivir en lo inefable de mis sueños.
buscando un caudal ante el fin de mis días,
que será de mi,
que será del sol al anochecer,
siento ansisas ante al apogeante tambaleo de las manos,
sí, de aquellas que te atrapan antes del medio día,
mientras el latido desenfrenante del edén retumba
en mis puertas,
puedo sentir como el rancio color del pataleo ambulante de una vida marca su fin,
es la extrañeza de aquellos infantes cegados por la beación de un toque de fronteras,
entre lo que sería ser feliz y poder vivir,
tal vez haya muerto al nacer,
talvez haya empezado a vivir al morir,
o sólo deba vivir en lo inefable de mis sueños.
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